19 Septiembre 2002 Seguir en 
La fiscal Correccional I, María Elisa Molina, se presentó como querellante en una causa en la que se analiza si efectivos de Investigaciones detuvieron ilegalmente y golpearon a su hijo de 20 años.
Molina, que no quiso hablar sobre el tema y sólo aclaró que hizo la denuncia como madre y no como funcionaria, afirmó que el 4 de setiembre su hijo Juan Pablo Capilla y el amigo de este, Federico Platas Robles, fueron detenidos en el playón de Investigaciones, en Junín al 700, cuando miraban los autos secuestrados. Los muchachos, según se supo, estaban viendo si allí estaba el vehículo que le habían robado a Platas Robles.
Molina planteó una querella por privación ilegítima de la libertad, abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público y lesiones leves.
Inicialmente la causa estaba siendo investigada por la Fiscalía de Instrucción VII, pero por motivos que no pudieron ser aclarados el ministro fiscal Luis de Mitri se la sacó para que continúe otra fiscalía analizando el caso.
Los jóvenes fueron detenidos, según pudo saberse, por averiguación de antecedentes, una ley que estuvo en vigencia hasta diciembre del año pasado, lo que convertiría en absolutamente ilegal la detención. De acuerdo con lo que se informó en Tribunales, serían al menos cinco los acusados, de los cuales sólo tres están identificados.
Molina, que no quiso hablar sobre el tema y sólo aclaró que hizo la denuncia como madre y no como funcionaria, afirmó que el 4 de setiembre su hijo Juan Pablo Capilla y el amigo de este, Federico Platas Robles, fueron detenidos en el playón de Investigaciones, en Junín al 700, cuando miraban los autos secuestrados. Los muchachos, según se supo, estaban viendo si allí estaba el vehículo que le habían robado a Platas Robles.
Molina planteó una querella por privación ilegítima de la libertad, abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público y lesiones leves.
Inicialmente la causa estaba siendo investigada por la Fiscalía de Instrucción VII, pero por motivos que no pudieron ser aclarados el ministro fiscal Luis de Mitri se la sacó para que continúe otra fiscalía analizando el caso.
Los jóvenes fueron detenidos, según pudo saberse, por averiguación de antecedentes, una ley que estuvo en vigencia hasta diciembre del año pasado, lo que convertiría en absolutamente ilegal la detención. De acuerdo con lo que se informó en Tribunales, serían al menos cinco los acusados, de los cuales sólo tres están identificados.







