John le Carré es algo más que un escritor de thrillers

El autor de "El espía que regresó del frío" es considerado un maestro del suspenso y, además, un hombre combativo que no puede dejar de centrar sus historias sobre en las heridas que sufre el mundo.

19 Octubre 2006
HAMBURGO.- El creador del espía George Smiley sigue tan acusador y combativo como siempre. En los últimos días, previos a su 75º cumpleaños, John le Carré condenó los ataques israelíes en el Líbano y, como ya desde hace años, la "guerra contra el terrorismo" de Occidente. Criticó a Gunter Grass por su largo silencio sobre su pertenencia a las Waffen-SS y a los periodistas por su superficialidad.
El británico de cabellos plateados parece haber puesto toda la energía que aún conserva en su vigésima novela, "The Mission Song". La historia de un traductor que sufre cargos de conciencia durante unas negociaciones secretas en el Congo es un apasionado alegato contra la explotación del Tercer Mundo y la hipocresía de Occidente.
En general, tras el fin de la Guerra Fría, Le Carré se centra sobre todo en las heridas del mundo, ya sea el tráfico de drogas, los sucios negociados de los traficantes de armas o las intrigas de los poderosos de cualquier origen y color.
"El espía que regresó del frío" lo hizo famoso, pero Le Carré siempre quiso ser más que sólo un autor de novelas de espionaje. No es un escritor de thrillers; es un maestro del suspenso que mantiene la atención del lector durante sus largas novelas. Espionajes, complots y todos los negocios secretos son sólo un decorado, destaca él mismo muchas veces. En cada uno de sus libros se trata en el fondo del ser humano en la red de las acciones, el amor y la traición. Traición al servicio, al compañero, a las propias convicciones y a sí mismo. Le Carré investigó en estos más de 40 años muchas facetas y abismos del alma humana. Y siempre hubo amor en juego. Después de todo, dice, sólo se puede traicionar lo que se ama. El personaje más conocido del universo de Le Carré es sin duda George Smiley, el ingenioso espía con sobrepeso, carcomido por los dilemas morales, que constantemente es engañado por su mujer. La trilogía iniciada con "El topo" (1973-79) sentó las bases de la fama mundial de Le Carré. Smiley fue también uno de los papeles más populares de Alec Guinness. Le Carré, nacido el 19 de octubre de 1931 en Poole como David John Moore Cornwell, se presenta como un caballero, pero seguramente no debido a su origen. Su padre era un estafador y a su madre la conoció cuando tenía 21 años.
"El espía que regresó del frío" fue en 1963 la tercera novela de Le Carré, un libro pequeño cuyo éxito le sirvió para dejar su carrera de diplomático. Previamente, según sus propias palabras, vendió toallas, lavó elefantes, dio clases en una escuela y diezmó por error un rebaño de ovejas mientras estaba en el ejército. Le Carré, que vive entre Cornwall y Londres, es en muchos sentidos anticuado: no le gusta el teléfono y aún escribe sus libros a mano. (DPA)


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