19 Septiembre 2002 Seguir en 
Vecinos del parque Avellaneda han hecho llegar a nuestra redacción su queja por cierta costumbre de algunos comerciantes de ese sector. La misma consiste en armar grandes fogatas para incinerar en ellas todo tipo de residuos, incluyendo papeles y plásticos.
Como consecuencia de esto, las viviendas de quienes residen en las proximidades del parque se ven envueltas a cada rato en una densa humareda que no tienen por qué tolerar, ya que no es esa la manera adecuada de librarse de la basura en el área urbana.
Señalan que el humo causa, entre otros inconvenientes, frecuentes problemas respiratorios en los ancianos, así como trastornos similares en los niños y en los adultos alérgicos.
Nos parece que las autoridades municipales tienen que tomar medidas para que tales fogatas del parque Avellaneda cesen definitivamente. Debe efectuarse la respectiva intimación a sus responsables. Asiste al vecindario el indudable derecho de que se lo proteja de las consecuencias señaladas arriba, sin pérdida de tiempo.
Como consecuencia de esto, las viviendas de quienes residen en las proximidades del parque se ven envueltas a cada rato en una densa humareda que no tienen por qué tolerar, ya que no es esa la manera adecuada de librarse de la basura en el área urbana.
Señalan que el humo causa, entre otros inconvenientes, frecuentes problemas respiratorios en los ancianos, así como trastornos similares en los niños y en los adultos alérgicos.
Nos parece que las autoridades municipales tienen que tomar medidas para que tales fogatas del parque Avellaneda cesen definitivamente. Debe efectuarse la respectiva intimación a sus responsables. Asiste al vecindario el indudable derecho de que se lo proteja de las consecuencias señaladas arriba, sin pérdida de tiempo.





