18 Octubre 2006 Seguir en 
Günther Nakszynski nació el 18 de octubre de 1926 en el balneario de Sopot, perteneciente entonces a la Ciudad Libre de Danzig (actual Gdansk), en Polonia. Se lo conoció en su carrera de actor como Klaus Kinski, un especialista en personajes marginales y solitarios, papeles en que trabajaba casi como poseído e interpretaba con la mayor intensidad.Su relación de amor-odio con el director de cine Werner Herzog pasó a la historia. "Era simplemente una peste. Personas como Marlon Brando eran niños de jardín de infantes en comparación con él", lo definió el realizador. Sin embargo Herzog recordó además de las "monstruosas luchas" con el actor una amistad "muy, muy profunda". Rodaron juntos cinco películas, entre ellas "Aguirre, la ira de Dios" (1972), "Nosferatu, fantasma de la noche" (1978) y "Fitzcarraldo".El hombre con la mirada de loco inimitable y la voz metálica rodó unas 200 películas, a muchas de las cuales calificó como "para vomitar". "Las películas son una gran montaña de estupidez", afirmó en una de sus últimas entrevistas antes de su muerte. En 1988 volvió a ocupar los titulares con su último proyecto, un retrato del violinista Niccolo Paganini. Kinski interpretó el papel principal y dirigió también por primera vez. Sin embargo, la película fue eliminada de la sección competitiva en el Festival de Cannes porque al comité de selección le pareció demasiado pornográfica. También causó furor con su autobiografía "Yo necesito amor".Fue venerado por algunos como genio y el mejor actor de todos los tiempos, mientras que otros veían en él a un loco y un ególatra sin escrúpulos.Estuvo casado cuatro veces. Tres de sus hijos, Pola, Nastassja, y Nikolai, siguieron la profesión del padre. Murió en 1991, en la pequeña localidad de Lagunitas, en el norte de California, donde vivió aislado sus últimos años. Su muerte se produjo a causa de un infarto. No hay una tumba de Kinski. Según su deseo, su cadáver fue incinerado y la ceniza fue echada al Pacífico, cerca de San Francisco. (DPA)







