18 Octubre 2006 Seguir en 
SALTA.- (Enviado especial, Jorge Figueroa).- Una sátira que recorre los grandes géneros del teatro nacional cerró el lunes a la medianoche el Festival Internacional de Teatro que, durante una semana, tuvo lugar en esta ciudad.
El grupo porteño Los Macocos actuó en el Teatro del Huerto ante más de 700 personas, con lo cual la cifra total de espectadores que tuvo el encuentro superó holgadamente las 6.000.
Previamente, en la carpa del Delmi, el grupo La Gorda Azul (Santa Fe) había presentado un espectáculo para niños, "Odisea en tres en triciclo", que hizo las delicias para los más pequeños. Y poco después, en el acto oficial de cierre, el presidente del Instituto Nacional de Teatro, Raúl Brambilla, anunció la posibilidad de que el circuito de festivales se modifique: un año se haría con elencos nacionales y el siguiente, integrando estos con otros internacionales. Aunque no todos los cachets fueron iguales, la mayoría de los grupos internacionales cobraron alrededor de $4.000 por función.
Brambilla, al admitir la falta de línea que tuvo el circuito de festivales, sostuvo que el próximo estará programado por un equipo de curadores.
Familia de artistas
Los Macocos contaron "La fabulosa historia de los inolvidables Marrapodi", una imaginaria familia de artistas con la que el grupo recorre la historia del teatro nacional durante 300 años.
En diferentes cuadros que se van sucediendo durante la más de una hora y media que dura la obra, Daniel Casablanca, Martín Salazar, Gabriel Wolf y Marcelo Xicarts -bajo la dirección de Javier Rama- asumen múltiples roles y, con una acentuada dosis de humor, recorren el teatro clásico, el gauchesco, el sainete, el grotesco y la revista porteña, ya en la década del 70.
El público no deja de reír durante todo el show, pero lo cierto es que los problemas de la obra surgen cuando los actores terminan identificándose totalmente con algunos géneros y no se sabe si, por caso, son grotescos o representan el grotesco.
Por otro lado, ya es toda una definición ideológica plantear que la historia del teatro nacional termina con el teatro de revistas. Sea como fuere, la verdad es que el de Los Macocos fue el espectáculo que niveló más alto en el aplausómetro y en el risómetro.
El grupo porteño Los Macocos actuó en el Teatro del Huerto ante más de 700 personas, con lo cual la cifra total de espectadores que tuvo el encuentro superó holgadamente las 6.000.
Previamente, en la carpa del Delmi, el grupo La Gorda Azul (Santa Fe) había presentado un espectáculo para niños, "Odisea en tres en triciclo", que hizo las delicias para los más pequeños. Y poco después, en el acto oficial de cierre, el presidente del Instituto Nacional de Teatro, Raúl Brambilla, anunció la posibilidad de que el circuito de festivales se modifique: un año se haría con elencos nacionales y el siguiente, integrando estos con otros internacionales. Aunque no todos los cachets fueron iguales, la mayoría de los grupos internacionales cobraron alrededor de $4.000 por función.
Brambilla, al admitir la falta de línea que tuvo el circuito de festivales, sostuvo que el próximo estará programado por un equipo de curadores.
Familia de artistas
Los Macocos contaron "La fabulosa historia de los inolvidables Marrapodi", una imaginaria familia de artistas con la que el grupo recorre la historia del teatro nacional durante 300 años.
En diferentes cuadros que se van sucediendo durante la más de una hora y media que dura la obra, Daniel Casablanca, Martín Salazar, Gabriel Wolf y Marcelo Xicarts -bajo la dirección de Javier Rama- asumen múltiples roles y, con una acentuada dosis de humor, recorren el teatro clásico, el gauchesco, el sainete, el grotesco y la revista porteña, ya en la década del 70.
El público no deja de reír durante todo el show, pero lo cierto es que los problemas de la obra surgen cuando los actores terminan identificándose totalmente con algunos géneros y no se sabe si, por caso, son grotescos o representan el grotesco.
Por otro lado, ya es toda una definición ideológica plantear que la historia del teatro nacional termina con el teatro de revistas. Sea como fuere, la verdad es que el de Los Macocos fue el espectáculo que niveló más alto en el aplausómetro y en el risómetro.







