Las apuestas en los barrios no tuvieron resultados

La Sodería redujo su actividad este año, y en La Gloriosa los grupos sólo quieren ensayar pero no estrenar. Los subsidios del Instituto de Teatro no alcanzan.

INDEPENDIENTES. Los grupos buscan alternativas a la falta de lugares.
INDEPENDIENTES. Los grupos buscan alternativas a la falta de lugares.
15 Octubre 2006
Una de las tendencias que se verificó hace algunos años fue la apuesta que hicieron algunos grupos por instalarse en los barrios.
El primero fue La Sodería, en Villa 9 de Julio, al que le siguió, años después, La Gloriosa, en barrio Sur y, posteriormente, La Baulera en el Abasto. En este último caso, el espacio para teatro nunca llegó a habilitarse. Lo cierto es que en estas experiencias no se conquistó un nuevo público.
La Sodería tuvo una intensa actividad, pero lo cierto es que este año se redujo. "En 2006 nos concentramos en el Corredor Cultural, principalmente, y tuvimos grupos invitados de otras ciudades, pero es verdad que las funciones locales se redujeron", admitió Yésika Migliori. "También sucedió que los grupos que habitualmente trabajan aquí no tuvieron estrenos, y en el resto del año sólo nos queda Indigo, que estrena el mes que viene", agregó. Con una capacidad para 75 personas como máximo, la sala enclavada en la esquina de pasaje 1º de Mayo y Juan Posse, también carece de mayores comodidades. "El subsidio del INT nos llega semestralmente y alcanza para gastos de servicios y en parte para la reposición de lámpara, pero nada más, es insuficiente", aseguró Migliori.
Noé Andrade, fundadora junto a Pablo Gigena del grupo La Vorágine, comenta que el proyecto barrial de La Gloriosa (San Luis 836) no tuvo resultado. "Es verdad que hay gente que se queja por la falta de salas, pero el tema es que muchos de ellos ensayan aquí, pero sólo quieren estrenar en algún lugar del centro. A pesar de nuestras permanentes convocatorias, muy pocos son los que apuestan a poner sus obras en La Gloriosa", reconoció la actriz. De todos modos, a la par del funcionamiento de diferentes talleres, a La Vorágine le queda un estreno para noviembre, "Calígula super star". "Tenemos agenda hasta diciembre, y ya pensamos en otras reposiciones, porque la sala no puede quedar sin actividad", dijo. La Gloriosa también está subsidiada por el INT: "sólo nos sirve para cuestiones puntuales, para hacer refacciones, cambiar una puerta o hacer otra entrada. Pero cualquier otra inversión sale de nuestros bolsillos; los números no cierran", aseguró Noé Andrade.





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