"Se consume porque es bajo el estímulo para invertir"

En el caso de Tucumán, si bien los índices de confianza no discrepan demasiado con respecto al promedio nacional, las perspectivas de ahorro son más bajas.

15 Octubre 2006
Un cuadro social que en Tucumán se mantuvo estable en los últimos tiempos podría explicar que las perspectivas de ahorro sean menores en nuestra provincia que en el promedio nacional.
El economista Eduardo Robinson señala que en el caso de Tucumán, "si bien los índices de confianza no discrepan demasiado con respecto al promedio nacional -según el informe de la Fundación Mercado-, las perspectivas de ahorro son más bajas y las expectativas en general más volátiles".
"Esto podría atribuirse a que el cuadro social en la provincia no se ha modificado sustancialmente. Considerando, por ejemplo, la pobreza a nivel personas, entre el primer semestre de 2005 y el del corriente año bajó sólo un 1%, mientras que en el país cayó 8 puntos porcentuales", subrayó Robinson. Al comparar los segundos trimestres de 2005 y 2006 las cifras de desempleo muestran un incremento del 1% en Tucumán mientras que en el resto del país cayó dos puntos, agrega. "Además -subraya-, el problema no sólo pasa por crear empleo, sino por crear empleo genuino creando riqueza".
El experto destaca que las encuestas cualitativas reflejan indicadores positivos, lo que es lógico en la medida que coinciden con los indicadores reales o cuantitativos.
La incógnita es, a entender de Robinson, cuál es el período de análisis que reflejan las encuestas. Esto es, las encuestas deberían especificar el plazo, puesto que las expectativas, en gran medida responden al corto plazo. "Entonces habría que considerar cómo ponderan las personas encuestadas las variables en juego, consumo, ahorro, inflación, etc. Si las personas creen muy probable que las condiciones económicas se van a mantener en el corto plazo, entonces la confianza luce más robusta. Pero si se extiende el análisis a mediano y largo plazo, tres a siete años, los resultados probablemente cambiarían en función de las ponderaciones personales", resalta. Por ejemplo, si los agentes observan que no hay bases sólidas para sostener el crecimiento, que hay amenazas como la inflación, debilidad institucional, parches en lugar de planes estratégicos, lo más probable es que aumente el consumo presente y caiga la predisposición para ahorrar o invertir. "En los últimos años creció más la demanda de préstamos que los depósitos. Es decir, se prioriza el consumo presente porque los estímulos para invertir e innovar son bajos", concluye Robinson.

La tasa de ahorro nacional ronda el 25%
BUENOS AIRES.- La tasa de ahorro nacional se encuentra alrededor del 25%, lo que permite financiar con recursos propios el proceso de inversión y reducir el endeudamiento, tanto público como privado, destacó el subsecretario de Programación Económica, Martín Abeles. Dijo que esta tasa "es significativamente más alta que la registrada en la década anterior", y puso como ejemplo que 1998, en el punto más alto de la Convertibilidad, se llegó al 15%, a pesar de que era una época "en que se propiciaron reformas que supuestamente alentarían el crecimiento". Remarcó que el Gobierno privilegia, en materia de capitales extranjeros, el ingreso de inversiones de largo plazo, con capacidad productiva, y no en el corto, de carácter especulativo. Destacó que esta tasa de ahorro interno, además de financiar el crecimiento, "ayuda a reducir el nivel de endeudamiento externo, tanto en el sector público como privado". (Telam)

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