"Esta es una situación poco usual, impensada antes de la crisis (de fines de 2001), porque la gente va guardando aquel dinero y luego lo invierte en bienes durables, ya sea comprando un pequeño departamento o un automóvil", señala el economista.
La curiosidad que advierte Liberman en el uso de los ahorros tiene que ver con que cada vez se evidencia más la compra de bienes durables con dinero "cash". "Es una forma de ganarle a la inflación, a la depreciación de la moneda nacional, que se está regenerando en lo que conocíamos con la clase media argentina", señala el director de la fundación privada.
Liberman puntualiza que el resto de la porción del dinero que atesora la gente, con el fin de atender contigencias en el futuro o para adquirir luego algún bien, se lo coloca en alguna caja de ahorro o en depósitos a plazo fijo. "Se tratan de operaciones muy volátiles. Y esto puede corroborarse en el hecho que el promedio de operaciones de depósitos están calzadas a un plazo no mayor de 180 días", remarca. Por su poca difusión, la gente no advierte que hay otras alternativas para conservar el valor del dinero que ahorra. En este sentido, Liberman incluye a las cédulas o letras hipotecarias, "un instrumento que rinde y le gana a la inflación".
Más allá de estas tendencias del ahorro, Liberman cree que, en general, el argentino es consumista. Y cuando ve una posibilidad de adquirir algún producto, bien o darse un gusto, no lo duda y gasta el dinero extra. "La estacionalidad tiene mucha incidencia en esta conducta. Muchas veces compra algo no previsto en épocas festivas, y entonces el ahorro no termina de consolidarse. La recuperación del ingreso contribuyó con eso", dice el economista.
Este fue el año del auge de la compra de electrodomésticos
Por distintas circunstancias, este año se caracterizó por un aumento del consumo de electrodomésticos que incidió sobremanera en el ahorro. La adquisición de televisores y de otros aparatos de video se evidenció con el Mundial de Fútbol. Antes y ahora, el consumidor saca el dinero guardado para comprar artefactos para hacer frente al calor reinante en la provincia.
La encuesta de Electrodomésticos y de artículos del hogar, efectuada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) al segundo trimestre del año es una muestra de esa conducta.
Las ventas de productos del rubro se incrementaron en un 57% respecto del segundo trimestre de 2005, totalizando adquisiciones por $ 1.498 millones (a precios corrientes).
Por grupo de artículos, los equipos de aire acondicionado fueron los más requeridos por los consumidores. Las ventas crecieron un 158% respecto del año pasado, según las cifras del Indec.
El informe oficial da cuenta de que el segundo lugar lo ocuparon los televisores, las videocaseteras, los DVD y las filmadoras, con un aumento de las operaciones en torno al 122,3%.
Si algo le faltaba al diagnóstico sobre la conducta del consumidor y por qué hay menos percepción de ahorro en la provincia, es que el tucumano, cuando va al supermercado, es uno de los que más gasta en el promedio del país: $ 36 por operación.







