13 Octubre 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El sistema que abastece de energía al país quedó, a partir de ayer, al límite de su capacidad operativa, ya que llegan a cuatro las centrales eléctricas que se encuentran fuera de servicio.
Es que el Sistema Interconectado Nacional (SIN) quedará momentáneamente sin el aporte de 350 megawatts diarios que habitualmente provienen de la central Río Grande, que administra la Empresa Provincial de Energía de Córdoba, que quedó fuera de servicio por problemas técnicos, según se informó ayer. Río Grande se suma así a las centrales que ya están fuera de servicio por un tiempo, como Atucha Uno, Central Puerto y Central Dock Sud. Entre las cuatro aportan 1.500 megawatts (MW) al sistema energético nacional.
La oferta total del país es de alrededor de 17.500 MW, mientras que el día pico de demanda de este año ascendió a 17.395 MW, el 31 de julio pasado.
De esta forma, la demanda se acercó peligrosamente a la posibilidad de oferta y del margen de seguridad con que tiene que contar el sistema que es de 1.500 MW.
Con 1.500 MW menos, la demanda superará a la oferta si se vuelve a producir un pico, por ejemplo, en el próximo verano, con el funcionamiento a pleno de electrodomésticos y de los equipos de aire acondicionado.
Ahora quedó fuera de servicio un transformador que recientemente se instaló en esa usina -que funciona sólo en las horas pico del sistema eléctrico- con recursos transferidos por el Ministerio de Planificación, de acuerdo con lo indicado.
Ante el temor de un apagón, fuentes del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) aclararon que en el sur del país las represas hidroeléctricas tienen suficiente agua, con lo cual está asegurada la materia prima que produce la mayor parte de la electricidad que se consume en la Argentina. (NA)
Es que el Sistema Interconectado Nacional (SIN) quedará momentáneamente sin el aporte de 350 megawatts diarios que habitualmente provienen de la central Río Grande, que administra la Empresa Provincial de Energía de Córdoba, que quedó fuera de servicio por problemas técnicos, según se informó ayer. Río Grande se suma así a las centrales que ya están fuera de servicio por un tiempo, como Atucha Uno, Central Puerto y Central Dock Sud. Entre las cuatro aportan 1.500 megawatts (MW) al sistema energético nacional.
La oferta total del país es de alrededor de 17.500 MW, mientras que el día pico de demanda de este año ascendió a 17.395 MW, el 31 de julio pasado.
De esta forma, la demanda se acercó peligrosamente a la posibilidad de oferta y del margen de seguridad con que tiene que contar el sistema que es de 1.500 MW.
Con 1.500 MW menos, la demanda superará a la oferta si se vuelve a producir un pico, por ejemplo, en el próximo verano, con el funcionamiento a pleno de electrodomésticos y de los equipos de aire acondicionado.
Ahora quedó fuera de servicio un transformador que recientemente se instaló en esa usina -que funciona sólo en las horas pico del sistema eléctrico- con recursos transferidos por el Ministerio de Planificación, de acuerdo con lo indicado.
Ante el temor de un apagón, fuentes del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) aclararon que en el sur del país las represas hidroeléctricas tienen suficiente agua, con lo cual está asegurada la materia prima que produce la mayor parte de la electricidad que se consume en la Argentina. (NA)







