11 Octubre 2006 Seguir en 
Afirmó que no hay dudas respecto de que la Argentina tiene un sistema presidencialista y que Néstor Kirchner hace uso pleno de ese poder. También recordó cuando Juan Domingo Perón se peleó con la Iglesia Católica ("comenzó así, como ahora, con cosas pequeñas"), y dijo, en este sentido que, poco más de un año y medio después estaba fuera del poder. El doctor en Economía Juan Carlos De Pablo disertó ayer en Tucumán, en el marco de la jornada para clientes corporativos que organizó Telecom, y con pizcas de humor, de realidad, de anécdotas y de cifras pintó a su entender es el panorama político y económico del país.
"El frente energético es preocupante. Nadie puede anticipar cuál es la intensidad o la característica de este fenómeno. Pero cualquiera se da cuenta de que, por un lado, se está exacerbando la demanda -y no sólo por el aumento de la economía, sino también por un tema de precios bajos- y, por otro, se está dando la señal a la oferta de que casi no vale la pena producir o importar", dijo De Pablo a LA GACETA.
"En otro orden, estoy escuchando cada vez más a empresarios decir que tienen dificultades para conseguir mano de obra especializada. Muchas veces no es sólo la aptitud sino también la actitud", agregó. De Pablo aclaró que no hay forma de saber hasta cuándo va a seguir vigente en el país este modelo económico, en el que los ajustes de salarios, la inflación y las tarifas contenidas son una constante. "Esto depende de que haya o no un susto genuino en alguno de los frentes abiertos. El Presidente se dedica a burlarse de todos los que anticiparon la crisis energética porque fallaron. Pero lo que digo es que el Gobierno está haciendo todo lo posible para tener dolores de cabeza crecientes con este tema. En la Capital Federal nadie se enteró de la crisis. Pero en varias provincias del interior ya tienen dificultades que aumentan día a día", dijo.
Respecto del crecimiento del país, De Pablo afirmó que no deben preocupar los síntomas actuales de desaceleración porque "las recuperaciones se agotan". "Esto de decir que estamos creciendo a tasas chinas es o porque no saben lo que pasa en China o no están al tanto de lo que sucede en la Argentina. Ahora, con qué velocidad va a comenzar a caer el crecimiento es una incógnita", manifestó.
"El frente energético es preocupante. Nadie puede anticipar cuál es la intensidad o la característica de este fenómeno. Pero cualquiera se da cuenta de que, por un lado, se está exacerbando la demanda -y no sólo por el aumento de la economía, sino también por un tema de precios bajos- y, por otro, se está dando la señal a la oferta de que casi no vale la pena producir o importar", dijo De Pablo a LA GACETA.
"En otro orden, estoy escuchando cada vez más a empresarios decir que tienen dificultades para conseguir mano de obra especializada. Muchas veces no es sólo la aptitud sino también la actitud", agregó. De Pablo aclaró que no hay forma de saber hasta cuándo va a seguir vigente en el país este modelo económico, en el que los ajustes de salarios, la inflación y las tarifas contenidas son una constante. "Esto depende de que haya o no un susto genuino en alguno de los frentes abiertos. El Presidente se dedica a burlarse de todos los que anticiparon la crisis energética porque fallaron. Pero lo que digo es que el Gobierno está haciendo todo lo posible para tener dolores de cabeza crecientes con este tema. En la Capital Federal nadie se enteró de la crisis. Pero en varias provincias del interior ya tienen dificultades que aumentan día a día", dijo.
Respecto del crecimiento del país, De Pablo afirmó que no deben preocupar los síntomas actuales de desaceleración porque "las recuperaciones se agotan". "Esto de decir que estamos creciendo a tasas chinas es o porque no saben lo que pasa en China o no están al tanto de lo que sucede en la Argentina. Ahora, con qué velocidad va a comenzar a caer el crecimiento es una incógnita", manifestó.







