10 Octubre 2006 Seguir en 
Se saludaron con la corrección que caracteriza a dos caballeros, pero luego casi ni se miraron durante el desarrollo de toda la asamblea. El industrial azucarero Julio Colombres, flamante presidente de la FET, y el constructor-citricultor Pedro Omodeo (h) -ambos seguros de sus fuerzas-, creían que iban a protagonizar una elección reñida, pero este último no pudo superar las diferencias entre los miembros de su propia rama Industria.En vano resultaron los esfuerzos de los referentes de la Unión de Hoteles y de la Cámara Tucumana de la Construcción -vinculados de distintas formas al Gobierno provincial- para lograr que Omodeo integre como titular el Comité Ejecutivo de la entidad empresaria, lo que lo hubiera posicionado para disputar “la final” con Colombres. Hubo apego al reglamento de la asamblea, y las chances del hijo de don Pedro Omodeo -varias veces presidente de la FET- quedaron en la nada.
En las discusiones, quedaron evidenciadas algunas de las diferencias que existen en el empresariado tucumano. También quedó claro que gran parte de los representantes de la rama Comercio, que impulsaban una casi ficticia candidatura de Eduardo Majorel, tenían una decisión tomada de apoyar a Colombres. El protagonismo del industrial azucarero Jorge Rocchia Ferro y el apoyo del saliente Humberto Sánchez fueron determinantes para el resultado final.
En el nuevo ciclo que se inicia en la FET seguramente habrá cambios de timón, y podría verse una postura más moderada en la relación de la entidad con el Poder Ejecutivo. En el camino quedaron las pretensiones del Gobierno de colocar un pie dentro de la central empresaria.







