10 Octubre 2006 Seguir en 
ESTOCOLMO.- El estadounidense Edmund Phelps ganó el premio Nobel de Economía 2006 por sus investigaciones sobre la interacción entre los precios, el desempleo y las expectativas de inflación, informó ayer la Real Academia de Ciencias de Suecia.
Phelps, de la Universidad de Columbia, fue galardonado por sus investigaciones durante los años 60, que desafiaron el supuesto de que los funcionarios podían apuntar o bien a la baja inflación o al bajo desempleo, pero no a ambos.
El economista, de 73 años, que no es dueño de una casa, ni de un auto, demostró que reducir las tasas de interés o los impuestos sólo daría un impulso de corto plazo al empleo. "Todo lo que uno obtiene es algo de mayor crecimiento en el corto plazo y un problema inflacionario en el largo plazo", dijo Philip Shaw, economista jefe de Investec en Londres, en referencia al trabajo de Phelps. Agregó que ese análisis seguía siendo "la piedra angular de las prácticas actuales de los bancos centrales".
Todos los premios Nobel de este año anunciados hasta ahora han sido concedidos a estadounidenses. Phelps confesó que la Real Academia de Ciencias de Suecia lo había despertado para darle la noticia. "Mi esposa dijo que eran las seis con dos minutos. Me pasó el teléfono y dijo que era un llamado internacional", relató. "No me llevó mucho tiempo darme cuenta de lo que podía ser", acotó. "Estoy muy interesado en aprender todo sobre el premio y en saber por cuál trabajo me dieron el premio", dijo Phelps. El economista demostró que las tendencias de los salarios y de los precios dependen de las expectativas inflacionarias, dijo la academia al anunciar el premio valorado en 10 millones de coronas suecas (U$S 1,37 millón).
Cuando le preguntaron cómo se sentía tras obtener el premio, Phelps afirmó: "cuanto más me doy cuenta de que gané este maravilloso premio, mejor me siento". "Una parte de mí lo estaba esperando. Tenía entendido que podía ocurrir. Pero no tenía idea de cuándo ocurriría, o si podía ocurrir", puntualizó. En su investigación, Phelps sugirió que al establecer precios y negociar salarios, los empleadores y los trabajadores hacen evaluaciones sobre la inflación futura, que a la vez influyen en la inflación resultante. "Como consecuencia, la tasa de desempleo de largo plazo no se ve afectada por la inflación, sino que sólo es determinada por el funcionamiento del mercado laboral", dijo la academia. Phelps indicó que no tenía planes inmediatos sobre qué hacer con el dinero del premio, pero que probablemente lo invertiría. (Reuter)
Phelps, de la Universidad de Columbia, fue galardonado por sus investigaciones durante los años 60, que desafiaron el supuesto de que los funcionarios podían apuntar o bien a la baja inflación o al bajo desempleo, pero no a ambos.
El economista, de 73 años, que no es dueño de una casa, ni de un auto, demostró que reducir las tasas de interés o los impuestos sólo daría un impulso de corto plazo al empleo. "Todo lo que uno obtiene es algo de mayor crecimiento en el corto plazo y un problema inflacionario en el largo plazo", dijo Philip Shaw, economista jefe de Investec en Londres, en referencia al trabajo de Phelps. Agregó que ese análisis seguía siendo "la piedra angular de las prácticas actuales de los bancos centrales".
Todos los premios Nobel de este año anunciados hasta ahora han sido concedidos a estadounidenses. Phelps confesó que la Real Academia de Ciencias de Suecia lo había despertado para darle la noticia. "Mi esposa dijo que eran las seis con dos minutos. Me pasó el teléfono y dijo que era un llamado internacional", relató. "No me llevó mucho tiempo darme cuenta de lo que podía ser", acotó. "Estoy muy interesado en aprender todo sobre el premio y en saber por cuál trabajo me dieron el premio", dijo Phelps. El economista demostró que las tendencias de los salarios y de los precios dependen de las expectativas inflacionarias, dijo la academia al anunciar el premio valorado en 10 millones de coronas suecas (U$S 1,37 millón).
Cuando le preguntaron cómo se sentía tras obtener el premio, Phelps afirmó: "cuanto más me doy cuenta de que gané este maravilloso premio, mejor me siento". "Una parte de mí lo estaba esperando. Tenía entendido que podía ocurrir. Pero no tenía idea de cuándo ocurriría, o si podía ocurrir", puntualizó. En su investigación, Phelps sugirió que al establecer precios y negociar salarios, los empleadores y los trabajadores hacen evaluaciones sobre la inflación futura, que a la vez influyen en la inflación resultante. "Como consecuencia, la tasa de desempleo de largo plazo no se ve afectada por la inflación, sino que sólo es determinada por el funcionamiento del mercado laboral", dijo la academia. Phelps indicó que no tenía planes inmediatos sobre qué hacer con el dinero del premio, pero que probablemente lo invertiría. (Reuter)
El neokeynesiano de 73 años
Phelps nació el 26 de julio de 1933, en el Estado de Illinois (EE UU).
El economista de la escuela neokeynesiana se doctoró en la Universidad de Yale (Connecticut), en 1959.
Desde 1981 es miembro de la Academia Nacional de Ciencias de EE UU.
Desde 1982 es profesor de Economía Política en Columbia y fue consultor del Departamento del Tesoro.
En los 90 estudió a los países de Europa oriental.
El economista de la escuela neokeynesiana se doctoró en la Universidad de Yale (Connecticut), en 1959.
Desde 1981 es miembro de la Academia Nacional de Ciencias de EE UU.
Desde 1982 es profesor de Economía Política en Columbia y fue consultor del Departamento del Tesoro.
En los 90 estudió a los países de Europa oriental.







