06 Octubre 2006 Seguir en 
La disputa por la venta de CD y de DVD truchos en el microcentro se trasladó al ámbito de la Municipalidad. En medio de la queja de los empresarios del rubro por el comercio informal, la Policía de Tránsito y la Vía Pública de la capital realizó una serie de operativos y secuestro alrededor de 1.000 discos grabados clandestinamente. Además, el interventor de la repartición municipal, Miguel Molins, salió a desmentir las declaraciones del titular del Sindicato de Vendedores Ambulantes, Luis Lobo, respecto de que los integrantes de su gremio no comercializan discos de procedencia ilegal.
"El vendedor no es de origen extranjero y, por si fuera poco, está vistiendo el chaleco provisto por el sindicato que los agrupa y que Lobo en forma desvergonzada insiste en negar", afirmó Molins a través de un comunicado en el que apoya con fotografías como pruebas su aseveración de que responden a Lobo los vendedores de discos truchos.
El titular del sindicato le respondió al funcionario con una advertencia: "Molins está dejando trabajar a gente de afuera, mientras a los vendedores nuestros, autorizados, les secuestran la mercadería y los amenazan. Vamos a denunciarlo ante los organismos de derechos humanos. A este señor lo retiraron del Ejército y cree que va a arreglar todo con la violencia. Va a tener que rendir cuentas ante la Justicia". La CGT, además, emitió un comunicado en el que se solidariza con Lobo -el sindicato de ambulantes integra la central obrera- y repudia también los dichos de Molins.
Lobo insistió en que son de otras provincias y países la mayoría de los ambulantes que copan las calles del microcentro. "Nosotros somos los más interesados en que esta cuestión se solucione y por eso estamos identificando con chalecos a nuestros vendedores para que quede claro quienes son los que copan el microcentro", dijo.
"El vendedor no es de origen extranjero y, por si fuera poco, está vistiendo el chaleco provisto por el sindicato que los agrupa y que Lobo en forma desvergonzada insiste en negar", afirmó Molins a través de un comunicado en el que apoya con fotografías como pruebas su aseveración de que responden a Lobo los vendedores de discos truchos.
El titular del sindicato le respondió al funcionario con una advertencia: "Molins está dejando trabajar a gente de afuera, mientras a los vendedores nuestros, autorizados, les secuestran la mercadería y los amenazan. Vamos a denunciarlo ante los organismos de derechos humanos. A este señor lo retiraron del Ejército y cree que va a arreglar todo con la violencia. Va a tener que rendir cuentas ante la Justicia". La CGT, además, emitió un comunicado en el que se solidariza con Lobo -el sindicato de ambulantes integra la central obrera- y repudia también los dichos de Molins.
Lobo insistió en que son de otras provincias y países la mayoría de los ambulantes que copan las calles del microcentro. "Nosotros somos los más interesados en que esta cuestión se solucione y por eso estamos identificando con chalecos a nuestros vendedores para que quede claro quienes son los que copan el microcentro", dijo.







