05 Octubre 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El titular de la AFIP, Alberto Abad, rechazó la posibilidad de una moratoria impositiva y señaló que la presión tributaria a nivel nacional está entre 10 y 20 puntos por debajo de los cinco primeros países en el índice de desarrollo humano que elabora Naciones Unidas. Abad se pronunció a favor de mejorar la educación, la justicia y la cultura tributaria e insistió en que no habrá una moratoria. “Eso no es propio de un país en serio -dijo-. ¿Qué se le diría a quien se quedó sin de vacaciones para pagar sus impuestos en término?”.
“Debe lograrse que se incremente la recaudación, en lugar de perseguir a los evasores”, añadió.
Abad presentó un informe ante la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, en el cual defendió la estrategia de recaudación de la Argentina. Señaló que la AFIP persigue un cambio cultural, uno de cuyos puntos centrales es la inclusión de las empleadas domésticas en el sistema de seguridad social, mediante la desgravación de ganancias que se ofrece a los empleadores.
“Si los empleadores pueden descontar hasta $ 6.000 anuales de ganancias blanqueando personal doméstico, y no lo hacen, es porque tienen algún problema neuronal”, enfatizó. y defendió el mecanismo que aplica el Gobierno para impulsar el blanqueo del trabajo de las mucamas.
El funcinario nacional explicó que si bien se envían notas a personas que, por su nivel de ingresos, se supone que pueden tener personal doméstico, la AFIP se niega a ir a buscar evasores en la casas. “Preferimos aportar a un cambio cultural”, añadió. También negó que la presión fiscal sea elevada en la Argentina; dijo que representa el 30,4%, mientras que en Brasil es del 37,5% y en Chile, del 23,1%. (NA)
“Debe lograrse que se incremente la recaudación, en lugar de perseguir a los evasores”, añadió.
Abad presentó un informe ante la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, en el cual defendió la estrategia de recaudación de la Argentina. Señaló que la AFIP persigue un cambio cultural, uno de cuyos puntos centrales es la inclusión de las empleadas domésticas en el sistema de seguridad social, mediante la desgravación de ganancias que se ofrece a los empleadores.
“Si los empleadores pueden descontar hasta $ 6.000 anuales de ganancias blanqueando personal doméstico, y no lo hacen, es porque tienen algún problema neuronal”, enfatizó. y defendió el mecanismo que aplica el Gobierno para impulsar el blanqueo del trabajo de las mucamas.
El funcinario nacional explicó que si bien se envían notas a personas que, por su nivel de ingresos, se supone que pueden tener personal doméstico, la AFIP se niega a ir a buscar evasores en la casas. “Preferimos aportar a un cambio cultural”, añadió. También negó que la presión fiscal sea elevada en la Argentina; dijo que representa el 30,4%, mientras que en Brasil es del 37,5% y en Chile, del 23,1%. (NA)







