Crece el escándalo en las filas de Bush

Los electores republicanos están indignados por el caso del legislador pedófilo. Generalmente, su voto es motivado por cuestiones morales, como la prohibición del aborto y del matrimonio sexual.

04 Octubre 2006
WASHINGTON.- El escándalo sexual que llevó a la renuncia del prominente legislador republicano Mark Foley hace temer al partido que los electores conservadores se abstengan de votar en los cruciales comicios legislativos de noviembre. Generalmente, el voto de los electores conservadores es motivado por cuestiones morales, como la prohibición del aborto y del matrimonio homosexual.
El reemplazante del Foley como candidato por La Florida, Joe Negron, admitió que los simpatizantes republicanos de su distrito están indignados por lo que pasó. Por su parte, el presidente, George W. Bush, se manifestó irritado por este escándalo y apoyó el pedido del presidente de la Cámara Baja, Dennis Hastert, de que se lleve a cabo una investigación de los correos electrónicos y de los mensajes de texto que envió Foley a menores de edad que trabajaban como pasantes en el Congreso.
A su vez, el diario “The Washington Times”, de línea conservadora, pidió ayer la renuncia de Hastert, y le critica que no haya sancionado a tiempo la conducta de Foley. Sucede que Hastert admitió que sabía desde hacía meses que Foley enviaba correos electrónicos “con contenido sexual” a los jóvenes becarios. “O Hastert fue groseramente negligente o deliberadamente miró para otro lado”, sostuvo el diario. (AFP-NA)




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