El asesino tenía planeado violar a las niñas

Una sórdida etapa de la adolescencia golpeaba en la mente del atacante de Pennsylvania. Había confesado a su esposa que, en su pasado, abusó de niños pequeños. Se eleva a cinco la cifra de muertos.

DESEQUILIBRADO. Roberts reveló su otro yo antes de morir. REUTER
DESEQUILIBRADO. Roberts reveló su otro yo antes de morir. REUTER
04 Octubre 2006
WASHINGTON.- Charles Roberts, el autor de la masacre perpetrada en una escuela rural de Pennsylvania, planeaba abusar sexualmente de sus víctimas antes de ejecutarlas, y poco antes de morir había confesado a su esposa que hace 20 años violó niños pequeños. La sórdida revelación se conoció junto con la noticia de la muerte de la quinta de las niñas baleadas por el atacante suicida. Otras seis alumnas de la escuela de Nickel Mines continúan hospitalizadas.
“Por el tipo de cosas que llevó, es muy posible que planeara abusar de las niñas de muchas maneras antes de ejecutarlas”, dijo un vocero policial. Roberts, de 32 años, ingresó el lunes en la escuela con tres armas de fuego, 600 balas, lubricante y otros objetos. Dejó salir a los adultos y a los 15 alumnos varones y luego obligó a 11 niñas (tres adolescentes asistentes de la profesora y ocho pequeñas) a pararse contra el pizarrón, las ató y les disparó con una pistola automática en la cabeza.

La obsesión

Durante el secuestro, Roberts le dijo por teléfono a su esposa que soñaba con volver a violar niños, y le confesó que cuando tenía 12 años había agredido sexualmente a familiares suyos que tenían 3 y 4 años. El asesino había sufrido hace nueve años la pérdida de un hijo nacido prematuro y estaba “enojado con Dios” por ese hecho.   La Policía, alertada por un vecino, llegó al lugar antes de la masacre, rodeó la escuela y trató de hablar con el agresor, pero de pronto sonaron los disparos. Entonces los efectivos entraron al aula por la fuerza y se encontraron con un baño de sangre. Cinco niñas fallecieron -dos de 7 años, una de 8, una de 12 y una de 13- y seis continúan muy graves en cuidados intensivos. Los amish, una comunidad religiosa protestante descendiente de inmigrantes suizos, son granjeros que llevan una vida pacífica y que rechazan los adelantos tecnológicos.
Se trata del tercer caso de asesinatos en escuelas estadounidenses en menos de un mes. (AFP-NA)



Tamaño texto
Comentarios