Un periodista que viajaba en el avión que logró aterrizar contó la experiencia

"Sin aviso previo, sentí una terrible sacudida y luego un silencio estremecedor", relató un periodista. Encontraron 100 cuerpos de las víctimas.

03 Octubre 2006
NUEVA YORK.- No hubo nada que avisara que se acercaba el Boeing 737 de Gol. Ni siquiera un zumbido de motor, contó el periodista Joe Sharkey, del diario "The New York Times", que el viernes viajaba a bordo del pequeño Legacy 600 cuando ambos se tocaron en vuelo, tras lo cual el primero cayó en la Amazonia brasileña. A causa del accidente murieron sus 155 ocupantes.

Sharkey, que realizaba una cobertura periodística en Brasil, volaba en el jet modelo Legacy 600, construido por la empresa brasileña Embraer. Había dejado el cubre-ventana bajo, y de repente sintió un impacto.

"Sin aviso previo, sentí una terrible sacudida y escuché un bang, seguido por un silencio inquietante en el que sólo se escuchaba el zumbido de los motores", contó hoy en un artículo de The New York Times.

Entonces subió el cubre-ventana y vio "una protuberancia irregular, donde antes había un alerón".

Recién horas más tarde se enteraría de que el jet en el que viajaba -que logró aterrizar de emergencia en una base militar- se había tocado en vuelo con un Boeing 737 de la compañía brasileña Gol, que se estrelló en la selva.

Momentos antes de la sacudida, Sharkey fue a la cabina y conversó con los dos pilotos, según el relato. "Dijeron que el avión volaba perfecto", afirmó.

En los 30 minutos siguientes al incidente, los pilotos analizaron mapas y el terreno para encontrar un lugar para aterrizar en la densa vegetación cuando el avión perdió velocidad y el borde superior del ala comenzó a desprenderse.

"Emitieron una señal de socorro que fue reconocida por un avión de carga en alguna parte de la región. No hubo contacto con ningún otro avión, y ciertamente no con un 737 en el mismo espacio aéreo", escribió Sharkey.

Finalmente, los pilotos divisaron la pista de una base militar oculta en la Amazonia y lograron aterrizar el aparato dañado.

Los cinco pasajeros y los dos pilotos del jet no tienen ni idea de qué ocurrió exactamente.

Cajas negras
Ayer fueron halladas las cajas negras del Boeing (ue se estrelló en un área selvática del norte del estado de Mato Grosso), abriendo el camino para esclarecer el misterioso y mayor accidente de la historia de la aviación brasileña.

Los expertos opinan que el Legacy habría golpeado por detrás y por debajo al 737, provocando la rotura de los alerones que controlan la altitud del avión, o de los sistemas hidraúlicos que los dirigen.

Tampoco está clara la razón por la cual los dos aviones volaban, en sentido contrario, a 37.000 pies (unos 11.278 metros).

Las reglas de navegación aérea estipulan que dos aviones con rumbos divergentes deben mantener una diferencia de nivel de 1.000 pies.

Los investigadores esperan que las grabaciones de vuelo ayudarán a explicar por qué el Gol brasileño y el jet comercial se tocaron en el aire el viernes de tarde.

Soldados brasileños se abren camino entre la humedad, el calor y la vegetación para recuperar los cuerpos de los 149 pasajeros y de los seis tripulantes. Entre las víctimas había cuatro niños y un bebé de 11 meses. (AFP).

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