Un escándalo de pedofilia golpea al partido de Bush

El legislador republicano de La Florida, Mark Foley, pidió disculpas por su conducta y confesó que su adicción al alcohol le ha causado problemas. Renunció repentinamente.

03 Octubre 2006
Washington.- La repentina renuncia de un legislador republicano, que mientras abogaba públicamente contra la pedofilia mantenía correspondencia de corte sexual con menores becarios del Congreso, salpicó al más alto nivel la campaña del gobernante Partido Republicano, a cinco semanas de las elecciones legislativas.
Mark Foley, de 52 años, renunció el viernes luego de que se reveló que había intercambiado correos electrónicos y mensajes instantáneos íntimos -algunos, sexualmente explícitos- con pasantes en el Congreso. El dimitente representante por La Florida admitió los hechos y confesó además su adicción al alcohol, luego de lo cual se internó en un instituto de rehabilitación. Foley ha sido parlamentario durante seis períodos y dirigió la Comisión de Niños Desaparecidos y Explotados. Recientemente propuso una ley para reducir la pornografía infantil en internet.

Frentes débiles

La renuncia de Foley sumió a los líderes republicanos y a la Casa Blanca en una severa crisis política, en momentos en que tratan de reducir el daño ocasionado por las revelaciones de Bob Woodward sobre la guerra en Irak. En su último libro, el renombrado periodista escribió que la invasión al país árabe se había decidido antes de los atentados del 11 de setiembre, contradiciendo lo que en su momento argumentó el presidente George W. Bush para lanzar la campaña militar. A ello se agregan informes de la ONU que aseguran que la guerra en Irak ha hecho más inseguro al mundo, todo lo contrario de lo que pregona Bush.

Un tema ultrasensible

El escándalo perjudica al partido conservador en el campo de los valores morales, un tema ultrasensible para sus bases y de fuerte impacto en los períodos electorales. Los demócratas acusan a los republicanos del Congreso de haber encubierto el escándalo para limitar el daño. “Traicionaron la confianza de los padres que envían a sus hijos a trabajar al Congreso”, dijo la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. Por su parte, el vocero republicano de la Cámara Baja, Denis Hastert, admitió que sabía de un correo electrónico “demasiado amistoso” enviado por Foley en 2005, pero no de otros “sexualmente explícitos” enviados a otros pasantes en 2003. (AFP-NA)




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