03 Octubre 2006 Seguir en 
WASHINGTON.- Un hombre asesinó a balazos cuatro niñas e hirió otras seis en una escuela rural, en el corazón de la comunidad pacifista amish de Pensilvania, en el más reciente episodio de una racha de ataques en centros educativos de Estados Unidos. El atacante, un repartidor de leche de 32 años -que no era amish - paró a sus víctimas frente el pizarrón y disparó contra ellas con una pistola automática. Luego tiró a mansalva contra otras niñas y se mató.
Las seis heridas se hallan hospitalizadas en grave estado. El agresor, Charles Roberts, era un padre de familia tranquilo que antes de perpetrar la masacre había acompañado a sus tres hijos hasta el bus escolar. Actuó a sangre fría y en forma premeditada, ya que de había dejado un mensaje a su esposa, despidiéndose de ella ya que se iba a vengar de un hecho aparentemente ocurrido hace 20 años.
Víctimas elegidas
Ayer ingresó por la mañana en la escuela Nickel Mines, 55 kilómetros al oeste de la ciudad de Filadelfia, donde había una treintena de niños de entre 6 y 13 años, de ellos 15 varones y 12 mujeres. Primero, hizo salir a los varones y a la institutriz, y se quedó solo con las niñas. Ató con cinta adhesiva a las pequeñas al pizarrón antes de dispararles.
Los amish son una comunidad religiosa protestante descendiente de inmigrantes suizos. Hablan a menudo un dialecto del alemán y se caracterizan por restringir el uso de tecnología moderna, como los automóviles o la electricidad. Viven de modo simple; trabajan en granjas; utilizan caballos para desplazarse; usan vestimenta sencilla. Roberts no era un desconocido para ellos, ya que todas las noches recogía tambores de leche de las granjas y los llevaba a la central distribuidora.
Modelo para el cine
El movimiento amish cuenta con unos 200.000 miembros repartidos en una veintena de Estados, la mayoría en Pensilvania (este). Su comunidad del condado de Lancaster, lugar del ataque, es un atractivo turístico para la región. Sus pequeñas calesas negras, tiradas por caballos, son familiares en las calles del condado de Lancaster. La comunidad fue el modelo de la película "Testigo en peligro", protagonizada por Harrison Ford y Kelly McGuillis. (AFP-NA)
Las seis heridas se hallan hospitalizadas en grave estado. El agresor, Charles Roberts, era un padre de familia tranquilo que antes de perpetrar la masacre había acompañado a sus tres hijos hasta el bus escolar. Actuó a sangre fría y en forma premeditada, ya que de había dejado un mensaje a su esposa, despidiéndose de ella ya que se iba a vengar de un hecho aparentemente ocurrido hace 20 años.
Víctimas elegidas
Ayer ingresó por la mañana en la escuela Nickel Mines, 55 kilómetros al oeste de la ciudad de Filadelfia, donde había una treintena de niños de entre 6 y 13 años, de ellos 15 varones y 12 mujeres. Primero, hizo salir a los varones y a la institutriz, y se quedó solo con las niñas. Ató con cinta adhesiva a las pequeñas al pizarrón antes de dispararles.
Los amish son una comunidad religiosa protestante descendiente de inmigrantes suizos. Hablan a menudo un dialecto del alemán y se caracterizan por restringir el uso de tecnología moderna, como los automóviles o la electricidad. Viven de modo simple; trabajan en granjas; utilizan caballos para desplazarse; usan vestimenta sencilla. Roberts no era un desconocido para ellos, ya que todas las noches recogía tambores de leche de las granjas y los llevaba a la central distribuidora.
Modelo para el cine
El movimiento amish cuenta con unos 200.000 miembros repartidos en una veintena de Estados, la mayoría en Pensilvania (este). Su comunidad del condado de Lancaster, lugar del ataque, es un atractivo turístico para la región. Sus pequeñas calesas negras, tiradas por caballos, son familiares en las calles del condado de Lancaster. La comunidad fue el modelo de la película "Testigo en peligro", protagonizada por Harrison Ford y Kelly McGuillis. (AFP-NA)







