02 Octubre 2006 Seguir en 
BRASILIA.- Los 155 ocupantes del avión que se estrelló en la selva brasileña murieron, en lo que constituye la peor catástrofe aerocomercial de Brasil, provocada por la colisión de un Boeing 737-800 de la aerolínea Gol con un jet privado, informó el Comando de Aeronáutica.
"No existen sobrevivientes y los equipos de rescate ya retiraron dos cuerpos, aún no identificados", señaló el Comando de la Aeronáutica, que depende del Ministerio de Defensa brasileño.
Una treintena de militares continuaban trabajando la madrugada de hoy en la remoción de los cuerpos para ser enviados al Instituto Médico y Legal de Brasilia, antes de ser entregadas a sus familiares.
El Boeing había salido el viernes desde Manaos norte hacia la capital Brasilia centro, en donde debía hacer una escala antes de seguir para Rio de Janeiro, pero se estrelló tras el incidente en vuelo con el jet Legacy, que a su turno consiguió realizar un aterrizaje de emergencia.
El comunicado de la Aeronáutica indica que los restos de la aeronave se encuentran desparramados en más de 20 kilómetros cuadrados, de densa floresta de difícil acceso.
Los rescatistas tuvieron que abrir claros en la selva para facilitar el descenso de helicópteros, y sendas para llegar a los restos.
Por otra parte la directora de la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC), Denise Abreu, había confirmado el domingo que la tragedia se debió a una colisión en el aire entre el Boeing y el jet privado, fabricado por la empresa brasileña Embraer.
El Legacy tenía daños en el timón de profundidad izquierdo y en el winglet (aleta vertical) ubicada en el ala izquierda.
Los ocupantes del avión privado (dos pilotos, dos empresarios y un periodista estadounidense además de dos funcionarios de Embraer) permanecieron hasta la mañana del domingo en Cuiabá), declarando ante las autoridades. (NA).
"No existen sobrevivientes y los equipos de rescate ya retiraron dos cuerpos, aún no identificados", señaló el Comando de la Aeronáutica, que depende del Ministerio de Defensa brasileño.
Una treintena de militares continuaban trabajando la madrugada de hoy en la remoción de los cuerpos para ser enviados al Instituto Médico y Legal de Brasilia, antes de ser entregadas a sus familiares.
El Boeing había salido el viernes desde Manaos norte hacia la capital Brasilia centro, en donde debía hacer una escala antes de seguir para Rio de Janeiro, pero se estrelló tras el incidente en vuelo con el jet Legacy, que a su turno consiguió realizar un aterrizaje de emergencia.
El comunicado de la Aeronáutica indica que los restos de la aeronave se encuentran desparramados en más de 20 kilómetros cuadrados, de densa floresta de difícil acceso.
Los rescatistas tuvieron que abrir claros en la selva para facilitar el descenso de helicópteros, y sendas para llegar a los restos.
Por otra parte la directora de la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC), Denise Abreu, había confirmado el domingo que la tragedia se debió a una colisión en el aire entre el Boeing y el jet privado, fabricado por la empresa brasileña Embraer.
El Legacy tenía daños en el timón de profundidad izquierdo y en el winglet (aleta vertical) ubicada en el ala izquierda.
Los ocupantes del avión privado (dos pilotos, dos empresarios y un periodista estadounidense además de dos funcionarios de Embraer) permanecieron hasta la mañana del domingo en Cuiabá), declarando ante las autoridades. (NA).







