El fantasma del ballottage no deseado

Punto de vista. Por Diana Renee - Agencia DPA.

02 Octubre 2006
Río de Janeiro.- Al final de una jornada electoral tranquila y con pocos incidentes, el presidente de Brasil, Luiz Inacio “Lula“ da Silva, se enfrenta con el fantasma cada vez más concreto de tener que buscar la reelección en una segunda vuelta, contra el rival socialdemócrata Geraldo Alckmin. Tras el escrutinio de casi un 90% de las urnas, “Lula” sigue como líder de la disputa, pero aún no logró alcanzar el número mágico de 50% más uno de los votos válidos, que le permitiría celebrar la reelección en la primera ronda.
El boletín del Tribunal Superior Electoral (TSE) relativo al recuento de las urnas mostró a “Lula” con un liderazgo claro en la disputa, pero insuficiente para darle el segundo mandato.
Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), tiene un índice mucho más elevado de lo previsto por las encuestas.
Lula, quien ayer a la mañana aseguró que confiaba en un triunfo en primera ronda, no volvió a hablar, y aguardó en Brasilia el resultado final, que parecía estar en manos de los electores de San Pablo.
La tensión que rodea el proceso de escrutinio culmina una jornada tranquila, en la que comparecieron a las urnas unos 110 millones de los casi 126 millones de electores habilitados a votar. “Fue un ambiente de paz, de fiesta cívica y no conflictivo”, afirmó el presidente del TSE, Marco Aurelio de Mello, quien destacó además la rapidez del proceso de escrutinio.
Según el TSE, las elecciones para gobernador se definieron en primera vuelta en por lo menos ocho Estados, de los cuales sólo uno -Sergipe, en el noreste de Brasil- quedó en manos del PT de Lula.
El PSDB, la principal fuerza de oposición, conquistó una abrumadora victoria en el Estado de Minas Gerais, el segundo mayor colegio electoral del país.
En el tercer vértice del triángulo del poder de Brasil, Río de Janeiro, la elección recién se definirá en la segunda vuelta.
La victoria de Lula en la primera ronda, que hasta hace dos semanas era segura, quedó en entredicho después de que integrantes del PT fueron detenidos con más de U$S 800.000 en efectivo, que iban a ser utilizados para comprar un dossier con acusaciones de corrupción -al parecer falsas- contra Alckmin y José Serra (ganador en San Pablo).
El caso arreció la guerra entre PT y PSDB, que desde 1994 disputan el poder en Brasil. Los socialdemócratas acusaron al oficialismo de armar un legajo para perjudicarlos en las urnas, mientras que el PT acusó al PSDB de haber sido responsable de la filtración a la prensa de las fotos de las pilas de dinero decomisadas por la Policía Federal 48 horas antes de las elecciones. (DPA)


Tamaño texto
Comentarios