El presupuesto nacional tiene patas cortas

Por Marcelo Batiz (columnista de la agencia DYN). La pauta de crecimiento del 4% para todo 2007 no resulta creíble. L

01 Octubre 2006
BUENOS AIRES.- Once días después de haber girado al Parlamento los lineamientos básicos del proyecto de ley de Presupuesto 2007, la ministra de Economía, Felisa Miceli, concurrió al Congreso para presentarlo formalmente.
Una curiosa coincidencia le jugó una mala pasada a la titular del Palacio de Hacienda, ya que mientras reiteraba en el Congreso su defensa de "un tipo de cambio competitivo", el Foro Económico Mundial informaba que precisamente en esa variable, la de la competitividad, la Argentina había retrocedido 15 lugares en un año, ubicándose en el puesto 69 del ranking mundial.
Quizás la contradicción entre los dichos de Miceli y las evaluaciones del WEF permitan abrir un debate acerca de cómo una nación llega a ser competitiva y por qué países con monedas mucho más apreciadas que el peso argentino nos superan en esa materia. Brasil y los países de la eurozona son los ejemplos más ostensibles.
En la presentación del proyecto ante los diputados, todo pareció desarrollarse dentro de los esquemas habituales, con un agregado de los últimos cuatro años que vino de la mano del ex ministro Roberto Lavagna: una pauta de crecimiento "prudente", es decir inferior a la realmente proyectada.
La tradición indica que una vez retirado del recinto el funcionario, los legisladores vuelcan al periodismo sus opiniones, generalmente distribuidas de una manera muy obvia, con apoyos del oficialismo y críticas de la oposición. Fue exactamente lo que sucedió el martes 26. Aunque hubo una excepción que puso en evidencia la falsedad de la pauta de crecimiento del 4%.
El encargado de exponerla fue el diputado Claudio Lozano (CTA), un economista que, a pesar de haber llegado al Parlamento de la mano de un conglomerado electoral kirchnerista, no dejó su espíritu crítico en las puertas del Palacio del Congreso. Lozano partió de un razonamiento tan básico que parece increíble que a los autores del proyecto se les haya pasado por alto. Con un arrastre estadístico del 3% al 3,5%, una pauta de crecimiento del 4% para todo 2007 supone que en la segunda mitad del año la economía argentina ingresaría en una etapa de recesión.
Del dilema se sale de una sola manera: diciendo la verdad. O el PBI crecerá un 4% y habrá recesión, o se mantendrá la tendencia de crecimiento y el PBI crecerá mucho más que de lo anunciado. La "prudencia" oficial dista mucho de obedecer a un exceso de humildad. Por el contrario, la subvaloración está relacionada con la estrategia oficial de disponer de gastos por fuera de lo dispuesto en la ley de presupuesto, a través de decisiones administrativas de la Jefatura de Gabinete o de decretos de necesidad y urgencia de la Presidencia (superpoderes).
Una pauta de crecimiento inferior a la proyectada lleva consigo el propósito oculto de disponer de una masa de recursos superior a la que los legisladores aprobaron en la ley. Y, en consecuencia, hacer con ella lo que al Poder Ejecutivo le plazca, mucho más después de la modificación a la ley de Administración Financiera en julio pasado. No hay que esperar hasta 2007 para comprobarlo. El propio Lozano lo advirtió al señalar que, según datos oficiales, en el actual ejercicio se van a gastar $ 12.000 millones más que los que los aprobados por el Parlamento, en mayores pagos por deuda pública y en transferencias que encubren subsidios por $ 5.000 millones. "Es más, ni siquiera nos consta que este mayor gasto declarado termine realizándose", completó, añadiendo un nuevo elemento a las dudas que muchos tienen sobre la transparencia administrativa. Dudas que pasarán a ser permanentes, en la medida que los legisladores sigan accediendo a delegar el poder que el pueblo les confirió. (DyN)

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