El gran volumen de carga necesita de mejores rutas

Las carreteras tucumanas fueron diseñadas hace décadas, cuando la economía no registraba los niveles de crecimiento actuales.

01 Octubre 2006
El movimiento de vehículos pesados que genera la agroindustria tucumana es superior al de la mayoría de las provincias del país. En determinados meses del año, el sector azucarero moviliza 15 millones de toneladas de caña desde los campos a los ingenios, y luego transporta -de acuerdo a las previsiones actuales- 1,6 millón de toneladas de azúcar; la citricultura, por su parte, traslada desde las quintas hacia empaques e industrias 1,3 millón de toneladas de limón, y el sector sojero este año tuvo que enviar por camiones 800.0000 toneladas de la oleaginosa desde las fincas hacia los centros de acopio. Todo esto, sin contar el transporte de arándanos, frutillas, papa, tabaco y el resto de las producciones frutihortícolas. El problema es que las rutas que se utilizan para estos propósitos están diseñadas hace décadas, cuando los niveles productivos de la provincia eran sensiblemente inferiores a los actuales. Además del congestionamiento vehicular que existe en la actualidad -con accidentes que cuestan un número muy elevado de víctimas-, muchas de las carreteras que utiliza la producción están en muy mal estado, en especial las rutas alternativas, conocidas como secundarias y terciarias. Precisamente, el deterioro de los caminos en Tucumán provoca no pocos trastornos y aumento en los costos a los transportistas de cargas por camiones.
"Con nuevas tecnologías incorporadas y la ampliación de la frontera agrícola, en nuestra provincia se incrementó el tonelaje de productos del agro en forma significativa. Así, todo ello es transportado principalmente sobre las carreteras, que casi no han sufrido cambios desde hace más de 30 años (siguen en alrededor de 2.100 kilómetros)", evidenció Pedro Mauricio Katz, especialista en Ordenación del Territorio y Medio Ambiente. El experto considera que Tucumán, en particular, no puede darse más el lujo de reconstruir lo que no mantiene adecuadamente en forma cotidiana. "Un camino habilitado al tránsito nunca debe ser reconstruido; año a año se le debe asignar presupuesto para mantenerlo siempre en buen estado, con su señalización en condiciones y sus puentes y alcantarillas expeditos para evitar su deterioro prematuro", subraya.
Por el lado de los transportistas de cargas, estos sostienen que un sistema vial deficiente les hace perder rentabilidad. El gerente de la Asociación de Transportistas de Cargas de Tucumán (ATCT), Juan Carlos Paesani, afirmó que el perjuicio que sufre el sector encierra distintos aspectos, como el desgaste prematuro de los vehículos y la misma salud del chofer.
Unos 300 camiones se incorporaron en lo que va del año a la flota del transporte de cargas de Tucumán, que ahora reúne un total aproximado de 3.500 unidades (entre las que pertenecen a las empresas y las de los cuentapropistas), según datos de la Asociación de Transportistas de Carga de Tucumán (ATCT). Esto representa una inversión de unos $ 75 millones, lo que permite que el traslado de mercadería, en plena etapa productiva de la provincia, se desarrolle sin inconvenientes. En 2005 se incorporaron 10.000 camiones en todo el país.
En el Gobierno provincial admiten que demandará un tiempo mejorar integralmente la red vial tucumana, luego de décadas de desinversión. El ministro de Economía, Jorge Jiménez, afirmó a LA GACETA que el Estado provincial está haciendo un esfuerzo financiero para brindarle al sector privado las mejores condiciones para la transitabilidad de los productos que buscan distintos destinos comerciales. Pero el Gobierno se fijó prioridades. El titular de Economía remarcó que para reparar 1.000 kilómetros de la red terciaria, el Estado necesitará alrededor de U$S 30 millones, ya que la mayor parte está enripiada. El Estado tucumano pretende no sólo atender a la demanda de los productores -de mejores carreteras-, sino también descongestionar la transitabilidad existente en las rutas principales de la provincia. El escenario de infraestructura vial de la provincia no es el apropiado para competir con el resto de las provincias en el proceso de captar inversiones. El economista José Bercoff afirma que una de las deficiencias que Tucumán tiene a la hora de generar tasas de crecimiento altas y sostenidas son sus vías de comunicación terrestre.En una época de grandes manejos financieros, es inaudito que los vitales proyectos de infraestructura queden para después.

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