29 Septiembre 2006 Seguir en 
BERLIN.- La reunión mantenida en Berlín entre el negociador iraní Ali Larijani y el jefe de la diplomacia de la UE, Javier Solana, finalizó sin acuerdo sobre la crisis nuclear, pero con "conclusiones positivas", que darán pie a un nuevo contacto la próxima semana.
"Hemos podido llegar a conclusiones positivas", declaró el principal negociador iraní en temas nucleares, durante una breve rueda de prensa conjunta con Solana, en la que no entró en detalles acerca de la reunión.
Las conversaciones constituyeron una larga y constructiva negociación, en la que se abordaron todos los temas, apuntó Larijani.
Precisó asimismo haber discutido con su interlocutor sobre las diversas modalidades para volver a las negociaciones principales lo antes posible.
"Hemos progresado", recalcó Solana. "Tendremos un nuevo encuentro a mediados de la próxima semana", añadió. Por el momento, no se excluye que este contacto sea telefónico.
Según diplomáticos europeos el objetivo de la reunión era saber si Teherán estaba dispuesto a suspender su enriquecimiento de uranio a cambio de una serie de medidas económicas y diplomáticas y del compromiso del Grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña y Francia) y Alemania de no adoptar sanciones por medio del Consejo de Seguridad de la ONU.
La República islámica se expone a medidas punitivas al no haberse plegado a la exigencia de las Naciones Unidas de paralizar todas sus actividades de enriquecimiento de uranio antes del 31 de agosto.
Tras la reunión entre Solana y Larijani, el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, insistió en que Irán "no cederá ni un ápice" sobre su programa nuclear.
"La nación iraní no cederá ni un ápice frente a la presión y a la fuerza", dijo el presidente en un discurso de la ciudad de Karaj, al oeste de Teherán, difundido por la televisión.
Mantener una fuerte presión sobre Irán es difícil debido a divergencias tácticas entre los países occidentales y a que Rusia y China se oponen a plantear cualquier ultimátum a Teherán. (AFP).
"Hemos podido llegar a conclusiones positivas", declaró el principal negociador iraní en temas nucleares, durante una breve rueda de prensa conjunta con Solana, en la que no entró en detalles acerca de la reunión.
Las conversaciones constituyeron una larga y constructiva negociación, en la que se abordaron todos los temas, apuntó Larijani.
Precisó asimismo haber discutido con su interlocutor sobre las diversas modalidades para volver a las negociaciones principales lo antes posible.
"Hemos progresado", recalcó Solana. "Tendremos un nuevo encuentro a mediados de la próxima semana", añadió. Por el momento, no se excluye que este contacto sea telefónico.
Según diplomáticos europeos el objetivo de la reunión era saber si Teherán estaba dispuesto a suspender su enriquecimiento de uranio a cambio de una serie de medidas económicas y diplomáticas y del compromiso del Grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña y Francia) y Alemania de no adoptar sanciones por medio del Consejo de Seguridad de la ONU.
La República islámica se expone a medidas punitivas al no haberse plegado a la exigencia de las Naciones Unidas de paralizar todas sus actividades de enriquecimiento de uranio antes del 31 de agosto.
Tras la reunión entre Solana y Larijani, el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, insistió en que Irán "no cederá ni un ápice" sobre su programa nuclear.
"La nación iraní no cederá ni un ápice frente a la presión y a la fuerza", dijo el presidente en un discurso de la ciudad de Karaj, al oeste de Teherán, difundido por la televisión.
Mantener una fuerte presión sobre Irán es difícil debido a divergencias tácticas entre los países occidentales y a que Rusia y China se oponen a plantear cualquier ultimátum a Teherán. (AFP).







