Todavía buscan a un preso que huyó gracias a un amigo

Julio César Correa cumplía una condena en el penal de la ciudad de Concepción, por robo agravado y por otros delitos.

16 Septiembre 2002
Uno de los casos más insólitos de los últimos tiempos, en cuanto a fugas se refiere, fue el que protagonizó Julio César Correa, de 23 años, quien estaba cumpliendo una condena en el penal de Concepción por robo agravado y por otros delitos. El joven había recibido permiso de la Justicia para visitar a sus familiares, que viven en "La Bombilla".
El 13 de agosto pasado, tres guardiacárceles acompañaron a Correa y estuvieron con él durante la visita familiar. Pero cuando ya estaban saliendo, de una casa vecina salió un amigo de Correa con una ametralladora y les hizo una ráfaga a los custodios, hecho que aprovechó Correa para escapar. El muchacho todavía no fue encontrado, pero sí se detuvo a "Kiko" Guzmán, el joven que lo había ayudado a escapar. "Es muy difícil predecir lo que puede pasar en barrios como esos, donde hay que tener un cuidado especial", afirmó Roberto Vallejo, director de Institutos Penales.

El violador del sur
También se refirió al problema el subsecretario de Seguridad, comisario inspector Julio Díaz, quien recordó lo que había sucedido con Angel Díaz, quien durante meses se convirtió en una pesadilla para los vecinos del sur de la provincia.
En al menos seis oportunidades, Díaz intentó violar a mujeres, y en uno de esos casos terminó matando a la víctima. El homicida había estado detenido -condenado por robos- y había obtenido permisos de salida para trabajar. En una de esas ocasiones escapó; y el resto de la historia es conocida. "Los permisos son una facultad del Poder Judicial, que debemos respetar", dijo Díaz; "pero se debe analizar bien cada caso", aseguró.

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