La inversión crece, pero en el sector energético es aún escasa

Un informe privado alerta sobre los altos niveles de evolución del PBI. En las economías regionales el crédito registró un crecimiento.

24 Septiembre 2006
BUENOS AIRES.- La inversión bruta ascendió a $ 64.436 millones en el primer semestre de 2006, lo que significó un crecimiento del 20,5% respecto de igual mes de 2005 y representó el 20,4% del Producto Bruto Interno (PBI), aunque en el sector energético se mantuvo en niveles escasos.
“Si se pretende continuar creciendo a las tasas actuales, esto implicaría la necesidad de lograr una tasa de crecimiento de la IBIF (Inversión Bruta Interna Fija) que duplique a la del PBI”, alertó un informe de la Consultora Economía y Regiones.
Y, siendo la energía un insumo clave para la actividad industrial, la posibilidad de continuar creciendo al ritmo de los últimos años se encuentra también fuertemente ligada a las inversiones en materia energética que se realicen en el futuro inmediato para incrementar la capacidad instalada del sector.
Precisamente, entre el primer semestre de 2002 y el mismo período de 2006, la capacidad ociosa del sector Electricidad disminuyó un 92%, al tiempo que la IBIF se incrementó un 106%.

Comparación con los 90
En cuanto a los niveles de IBIF registrados en todos los sectores, el informe destacó que fueron levemente superiores a los existentes en el primer semestre de 1998, aunque su participación en el PBI recién este año pudo alcanzar a los de la década pasada.
“En los años previos de recuperación económica (2003, 2004 y 2005), la relación IBIF/PBI fue relativamente baja, como consecuencia del desfase entre el nivel de crecimiento de la economía y el de su capacidad instalada”, afirmó. “Se corrobora, entonces, la hipótesis de que el crecimiento experimentado por la economía en los últimos años se ha sustentado, en parte, en el aprovechamiento de la capacidad instalada incrementada entre mediados y fines de la década pasada”.
Como consecuencia, afirmó que el aparato productivo nacional ha experimentado tanto una disminución de la capacidad ociosa como un retraso tecnológico relativo y, consecuentemente, se ha disminuido la brecha entre el producto bruto real y el potencial.
Asimismo, el informe reveló que la premura para incrementar el nivel de inversión por encima del 25% del PBI dependerá, en parte, del sector económico en el cual exista el mayor atraso en materia de inversiones.
El principal destino y determinante del comportamiento de la IBIF ha sido la construcción que representa el 62% del total, en tanto el equipo durable de producción el restante 38%. (NA)

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