Un accidente ferroviario causó unos 23 muertos en Alemania

El ultramoderno Transrapid se estrelló contra un vagón de mantenimiento en Baviera. El siniestro ocurrió en un tramo de pruebas. Posible falla en las comunicaciones. Viajaban empleados con sus familiares. Merkel estuvo en el lugar del hecho.

IMPACTO DEMOLEDOR. Unos 400 hombres trabajan en las labores de rescate y de despeje de la vía, que se halla sobre pilares de 5 metros de altura. REUTER
IMPACTO DEMOLEDOR. Unos 400 hombres trabajan en las labores de rescate y de despeje de la vía, que se halla sobre pilares de 5 metros de altura. REUTER
23 Septiembre 2006
Lathen.- Al menos 23 personas murieron y otras diez resultaron heridas de gravedad como consecuencia del accidente que sufrió un tren de propulsión electromagnética que realizaba un trayecto de pruebas en el norte de Alemania. El Transrapid, un tren de suspensión magnética y sin conductor, se desplazaba a 200 km/h entre las localidades de Lathen y Malstrup, en Baja Sajonia cuando chocó con un vagón de mantenimiento, en el que se hallaban dos empleados que limpiaban la vía, como todas las mañanas.
Se trata de un trayecto de prueba de 31,8 kilómetros frecuentemente utilizado por turistas, que funcionaba desde 1984 sin que se hubiera producido un incidente de importancia hasta ahora. En esta oportunidad viajaban empleados de una compañía eléctrica alemana y trabajadores del trayecto de pruebas acompañados por sus familiares. Se cree que el accidente fue generado por un error humano, posiblemente unido a una avería en el sistema de comunicaciones. El tren, con 33 personas a bordo, debía iniciar el viaje después de que la unidad de mantenimiento terminara su trabajo.
La vía se encuentra sobre pilares de hormigón de cinco metros de altura, lo que hizo dificultoso el acceso de los 400 rescatistas que trabajaban anoche en el lugar. Por los alrededores quedaron esparcidos numerosos fragmentos del tren, así como prendas de vestir de las víctimas.

Joya de alto costo
La historia del Transrapid, una de las joyas de la tecnología alemana, se ve marcada por los fracasos comerciales y por su alto costo, así como por los desafíos tecnológicos que implica su construcción. Este tren, desarrollado por los gigantes de la electrónica alemana, Siemens y ThyssenKrupp, se ha comercializado solamente en China, donde funciona en un tramo de 30 kilómetros en Shanghai, entre el aeropuerto Pudong y el distrito financiero de la ciudad.

A 10 milímetros de la vía
El tren de levitación magnética, o maglev, es impulsado por una fuerza electromagnética -no por un motor- y no lleva maquinista. Cuando el circuito está en funcionamiento, el tren “flota” 10 milímetros por encima del carril. El modelo Transrapid de Shanghai alcanza una velocidad de 430km/h. Los costos de desarrollo y puesta en funcionamiento de este tren han disuadido a otros países y ciudades respecto de la posibilidad de invertir en este tipo de proyecto.
La canciller alemana, Angela Merkel, se trasladó anoche hacia el lugar del siniestro para dar personalmente su pésame a los familiares de las víctimas. Por su parte, el primer ministro del Estado federado de Baja Sajonia, Christian Wulff, anunció que se creará un fondo de ayuda para los familiares de las víctimas, y el ministro de Transportes y Obras Públicas, Wolfgang Tiefensee, decidió poner fin antes de tiempo a su viaje a China y regresar a Alemania. (DPA)


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