23 Septiembre 2006 Seguir en 
El frustrado alquiler de un inmueble de 9 de Julio primera cuadra para la reubicación de los vendedores ambulantes instalados en las calles del microcentro obligó a que deba comenzarse de cero con este propósito. Frente a este escenario, la búsqueda de nuevos locales es el principal objetivo de las autoridades municipales y de la Provincia.
“El hecho de que no se haya concretado el alquiler previsto no significa que los ambulantes vayan a quedar para siempre en las calles”, advirtió el secretario de Gobierno municipal, Germán Alfaro. Comentó que hay otras alternativas que se evalúan para la instalación de los vendedores informales, que serán estudiadas cuando el intendente Domingo Amaya regrese de su viaje a Italia.
“Cambios tienen que producirse, porque no podemos seguir como estamos. De cualquier manera, para que podamos actuar necesitamos la ayuda de la Provincia, especialmente del área Seguridad, porque sino no podemos hacer nada”, indicó Alfaro.
La concejal Carolina Vargas Aignasse (PJ) opinó que el tema es muy complejo, porque requiere de decisiones que involucran a partes con intereses contrapuestos, como los son los propios ambulantes y los comerciantes instalados. “La Provincia había realizado las gestiones por los inmuebles, y este cambio ahora nos obliga a seguir buscando soluciones”, destacó. “Es un problema difícil para el Estado, porque contiene una raíz social, pero a la vez está la posición de los propietarios de comercios que demandan una solución”, apuntó.
Solución de fondo
El concejal republicano Claudio Viña consideró que la búsqueda de locales para un número reducido de ambulantes no será una solución de fondo al problema de la venta informal.
“Voté en contra del alquiler de la propiedad de 9 de Julio primera cuadra porque eso hubiera significado ir en contra del plan estratégico que apunta a revalorizar el aspecto histórico de esa zona”, aclaró Viña.
“Además -subrayó-, no puede ser que el gobernador (José Alperovich) disponga cualquier cosa en forma aislada y espasmódica, y a partir de eso salgan funcionarios suyos a buscar locales”. Viña propuso que primero se defina qué política se quiere aplicar con la venta informal, y que luego se busque un predio que abarque a la mayor cantidad posible de puesteros. Pidió que incluya también a los ambulantes que venden frutas y verduras en las calles céntricas. “Estos son los grandes vendedores, y nunca están incluidos en los reordenamientos”, remarcó el edil republicano.
“Los empresarios tienen razones a medias porque son sectoriales; defienden un interés común y merecen respeto por ello, pero mientras no olviden que en Tucumán vivimos todos”, opinó la Confederación General del Trabajo (CGT) Regional Tucumán. El secretario de prensa de la organización, Daniel Acosta, opinó que el tema de los ambulantes “es de suma importancia” y que se debe integrar a estos trabajadores a la sociedad. Solicitó que los concejales brinden el marco adecuado para contener a la actividad de los vendedores de las calles. “La ordenanza 105, que los contenía, fue derogada, y hasta ahora nada se hizo para dar legalidad a quienes nunca quisieron estar al margen de la ley”, precisó. Acosta manifestó que la CGT “reitera el apoyo a los vendedores ambulantes” y pidió que los empresarios “solidaricen sus planteos”.
El secretario general del Sindicato de Vendedores Ambulantes, Luis Lobo, recalcó que hay un convenio con la Municipalidad para que trabajen hasta cinco personas por cuadra en venta informal.
Sin embargo, la Federación Económica de Tucumán (FET) insiste en que se deben cumplir las ordenanzas 2.188 y 2.337. La primera dispone en su artículo primero: “queda prohibida la venta ambulante y/o estacionada en la vía pública, a excepción de diarios, revistas o flores que se encuentren debidamente autorizados”, y faculta al Departamento Ejecutivo a procurar la reubicación de vendedores ambulantes en locales cerrados. La 2.337 agrega cigarrillos a las excepciones de la ordenanza anterior.
“El hecho de que no se haya concretado el alquiler previsto no significa que los ambulantes vayan a quedar para siempre en las calles”, advirtió el secretario de Gobierno municipal, Germán Alfaro. Comentó que hay otras alternativas que se evalúan para la instalación de los vendedores informales, que serán estudiadas cuando el intendente Domingo Amaya regrese de su viaje a Italia.
“Cambios tienen que producirse, porque no podemos seguir como estamos. De cualquier manera, para que podamos actuar necesitamos la ayuda de la Provincia, especialmente del área Seguridad, porque sino no podemos hacer nada”, indicó Alfaro.
La concejal Carolina Vargas Aignasse (PJ) opinó que el tema es muy complejo, porque requiere de decisiones que involucran a partes con intereses contrapuestos, como los son los propios ambulantes y los comerciantes instalados. “La Provincia había realizado las gestiones por los inmuebles, y este cambio ahora nos obliga a seguir buscando soluciones”, destacó. “Es un problema difícil para el Estado, porque contiene una raíz social, pero a la vez está la posición de los propietarios de comercios que demandan una solución”, apuntó.
Solución de fondo
El concejal republicano Claudio Viña consideró que la búsqueda de locales para un número reducido de ambulantes no será una solución de fondo al problema de la venta informal.
“Voté en contra del alquiler de la propiedad de 9 de Julio primera cuadra porque eso hubiera significado ir en contra del plan estratégico que apunta a revalorizar el aspecto histórico de esa zona”, aclaró Viña.
“Además -subrayó-, no puede ser que el gobernador (José Alperovich) disponga cualquier cosa en forma aislada y espasmódica, y a partir de eso salgan funcionarios suyos a buscar locales”. Viña propuso que primero se defina qué política se quiere aplicar con la venta informal, y que luego se busque un predio que abarque a la mayor cantidad posible de puesteros. Pidió que incluya también a los ambulantes que venden frutas y verduras en las calles céntricas. “Estos son los grandes vendedores, y nunca están incluidos en los reordenamientos”, remarcó el edil republicano.
La CGT pidió que los planteos empresarios sean solidarios
“Los empresarios tienen razones a medias porque son sectoriales; defienden un interés común y merecen respeto por ello, pero mientras no olviden que en Tucumán vivimos todos”, opinó la Confederación General del Trabajo (CGT) Regional Tucumán. El secretario de prensa de la organización, Daniel Acosta, opinó que el tema de los ambulantes “es de suma importancia” y que se debe integrar a estos trabajadores a la sociedad. Solicitó que los concejales brinden el marco adecuado para contener a la actividad de los vendedores de las calles. “La ordenanza 105, que los contenía, fue derogada, y hasta ahora nada se hizo para dar legalidad a quienes nunca quisieron estar al margen de la ley”, precisó. Acosta manifestó que la CGT “reitera el apoyo a los vendedores ambulantes” y pidió que los empresarios “solidaricen sus planteos”.
Debate por la normativa
El secretario general del Sindicato de Vendedores Ambulantes, Luis Lobo, recalcó que hay un convenio con la Municipalidad para que trabajen hasta cinco personas por cuadra en venta informal.
Sin embargo, la Federación Económica de Tucumán (FET) insiste en que se deben cumplir las ordenanzas 2.188 y 2.337. La primera dispone en su artículo primero: “queda prohibida la venta ambulante y/o estacionada en la vía pública, a excepción de diarios, revistas o flores que se encuentren debidamente autorizados”, y faculta al Departamento Ejecutivo a procurar la reubicación de vendedores ambulantes en locales cerrados. La 2.337 agrega cigarrillos a las excepciones de la ordenanza anterior.
NOTICIAS RELACIONADAS








