15 Septiembre 2002 Seguir en 
En su primer año de existencia, la Comisaría de la Mujer y la Familia recibió 105 denuncias, en su mayoría por lesiones a esposas o concubinas, y realizó 1.183 constancias que no llegaron a denuncias. Sin embargo estas sirvieron para solucionar los conflictos domésticos.
"El balance de nuestro primer año es muy bueno; tuvimos muchas satisfacciones y logros", afirmó la subcomisario Beatriz Albina Gómez, jefa de la comisaría inaugurada el 14 de setiembre del año pasado en la esquina de San Luis y Lavalle.Gómez destacó la importancia del trabajo que se hizo a partir de las constancias. "Son personas que no quieren llegar a la instancia judicial, que creen que puede solucionarse todo y vienen a buscar apoyo. Nosotras hacemos un seguimiento, visitamos la casa, hablamos con los vecinos y luego citamos al agresor", explicó.
"No somos divorcistas o separadoras de hogares. Somos neutrales en el conflicto y tratamos de que la pareja llegue a una solución", agregó la subcomisario Aurora Barros.
Un mundo diferente
La comisaría de la mujer se parece más a un salón de belleza o una casa de té que a una seccional policial. El aroma a flores, las paredes y los pisos relucientes y el hecho de que no se ve a un solo hombre en el lugar convierten al local en un micromundo ajeno a la violencia y el sufrimiento de quienes buscan ayuda allí. Hay boxes individuales donde las policías toman declaración o charlan con las víctimas, y las comodidades suficientes como para atender los casos particulares. Además, la identidad de los protagonistas del conflicto se maneja con absoluta reserva, lo que hace que tengan más confianza y el resultado sea mejor. La mayor parte de las denunciantes son mujeres de clase media (hay profesionales y empleadas), aunque también las hacen las más humildes y las adineradas.
"Nos está faltando movilidad, porque las chicas tienen que moverse mucho. La mayor parte de nuestro trabajo está afuera, y es difícil hacerlo sin un auto o una moto", señaló Gómez.La comisaría cuenta con 18 policías, una civil y para las asesorías legales o psicológicas se hacen interconsultas con los profesionales de la Defensoría del Pueblo y la Dirección de Familia y Minoridad. Para este año esperan publicitar más los servicios que hacen y el teléfono (420-4014) para abarcar a más víctimas. "La verdad es que no damos abasto, pero sabemos que es necesario lo que hacemos", afirmó Gómez.
"El balance de nuestro primer año es muy bueno; tuvimos muchas satisfacciones y logros", afirmó la subcomisario Beatriz Albina Gómez, jefa de la comisaría inaugurada el 14 de setiembre del año pasado en la esquina de San Luis y Lavalle.Gómez destacó la importancia del trabajo que se hizo a partir de las constancias. "Son personas que no quieren llegar a la instancia judicial, que creen que puede solucionarse todo y vienen a buscar apoyo. Nosotras hacemos un seguimiento, visitamos la casa, hablamos con los vecinos y luego citamos al agresor", explicó.
"No somos divorcistas o separadoras de hogares. Somos neutrales en el conflicto y tratamos de que la pareja llegue a una solución", agregó la subcomisario Aurora Barros.
Un mundo diferente
La comisaría de la mujer se parece más a un salón de belleza o una casa de té que a una seccional policial. El aroma a flores, las paredes y los pisos relucientes y el hecho de que no se ve a un solo hombre en el lugar convierten al local en un micromundo ajeno a la violencia y el sufrimiento de quienes buscan ayuda allí. Hay boxes individuales donde las policías toman declaración o charlan con las víctimas, y las comodidades suficientes como para atender los casos particulares. Además, la identidad de los protagonistas del conflicto se maneja con absoluta reserva, lo que hace que tengan más confianza y el resultado sea mejor. La mayor parte de las denunciantes son mujeres de clase media (hay profesionales y empleadas), aunque también las hacen las más humildes y las adineradas.
"Nos está faltando movilidad, porque las chicas tienen que moverse mucho. La mayor parte de nuestro trabajo está afuera, y es difícil hacerlo sin un auto o una moto", señaló Gómez.La comisaría cuenta con 18 policías, una civil y para las asesorías legales o psicológicas se hacen interconsultas con los profesionales de la Defensoría del Pueblo y la Dirección de Familia y Minoridad. Para este año esperan publicitar más los servicios que hacen y el teléfono (420-4014) para abarcar a más víctimas. "La verdad es que no damos abasto, pero sabemos que es necesario lo que hacemos", afirmó Gómez.







