15 Septiembre 2002 Seguir en 
"Lo de Iván sí lo hice, pero había otro chango ahí... no tengo nada que ver; a la otra gente no le robé ni le hice nada. El chango es amigo mío, pero no voy a decir nada más", le dijo ayer a LA GACETA Sergio Dib, al arribar al Comando Radioeléctrico en la camioneta policial.
Durante la investigación del bárbaro ataque y luego, en el juicio oral, Dib, de 24 años, negó su participación en el hecho. De esta manera, la confesión realizada ayer se convirtió en una novedad que confirma que la condena estuvo bien aplicada."Lo maté porque me debía plata, le arreglé el auto y no me pagó. Le pedí que me pagara y empezamos a pelear mano a mano y...", agregó casi sin inmutarse pero sin poder completar la frase. Y se negó a contar los detalles del brutal asesinato."No había dos personas, fue él solo; mi hermano, antes de morir, dijo que fue Dib y no mencionó a otra persona, y nosotras no vimos a nadie más en la casa", afirmó Silvana Solórzano, hermana de Iván y víctima también de Dib.
Respecto de la presunta deuda, Elva Alvarez, la madre de Iván, afirmó que Dib no le arregló ningún auto. "El motor del jeep que estaba roto todavía está tirado en un taller. Mi hijo no le debía plata a nadie porque no necesitaba pedir nada", comentó.
"Quiere crear dudas"
Viviana cree que con sus dichos y su confesión Dib quiere limpiar un poco su imagen. "Quiere crear dudas y hacer que se abra una nueva investigación para ver si se frena un poco lo de él o le siguen dando permisos", señaló.
Cuando se consultó Dib por qué le había robado el revólver y las balas a su cuñado, se encogió de hombros. Aclaró que nunca tuvo problemas con la Policía y que, simplemente, quería tenerla.
Durante la investigación del bárbaro ataque y luego, en el juicio oral, Dib, de 24 años, negó su participación en el hecho. De esta manera, la confesión realizada ayer se convirtió en una novedad que confirma que la condena estuvo bien aplicada."Lo maté porque me debía plata, le arreglé el auto y no me pagó. Le pedí que me pagara y empezamos a pelear mano a mano y...", agregó casi sin inmutarse pero sin poder completar la frase. Y se negó a contar los detalles del brutal asesinato."No había dos personas, fue él solo; mi hermano, antes de morir, dijo que fue Dib y no mencionó a otra persona, y nosotras no vimos a nadie más en la casa", afirmó Silvana Solórzano, hermana de Iván y víctima también de Dib.
Respecto de la presunta deuda, Elva Alvarez, la madre de Iván, afirmó que Dib no le arregló ningún auto. "El motor del jeep que estaba roto todavía está tirado en un taller. Mi hijo no le debía plata a nadie porque no necesitaba pedir nada", comentó.
"Quiere crear dudas"
Viviana cree que con sus dichos y su confesión Dib quiere limpiar un poco su imagen. "Quiere crear dudas y hacer que se abra una nueva investigación para ver si se frena un poco lo de él o le siguen dando permisos", señaló.
Cuando se consultó Dib por qué le había robado el revólver y las balas a su cuñado, se encogió de hombros. Aclaró que nunca tuvo problemas con la Policía y que, simplemente, quería tenerla.







