En Tucumán, la pobreza afecta a 372.000 habitantes

En las zonas urbanas del país, 7,4 millones de individuos no pueden dejar esa condición. Pese a que muestra un fuerte descenso, la indigencia aún golpea a 125.000 personas que viven en la provincia.

PODER DE COMPRA. Los acuerdos de precios de los alimentos influyeron en la baja del índice de indigencia. ARCHIVO LA GACETA
PODER DE COMPRA. Los acuerdos de precios de los alimentos influyeron en la baja del índice de indigencia. ARCHIVO LA GACETA
21 Septiembre 2006
Alrededor de 372.000 habitantes del Gran Tucumán-Tafí Viejo no pudieron reunir ingresos mensuales por $ 239,57 (per cápita) para cubrir sus necesidades alimentarias y los servicios mínimos, con el fin de no caer bajo la línea de pobreza. Los que revisten esa condición social representan el 47,9% de la población total del aglomerado urbano provincial (777.000 personas).
Las cifras corresponden al informe sobre la Incidencia de la pobreza y de la indigencia en los 28 aglomerados urbanos del país, difundida ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El diagnóstico oficial reveló que, al primer semestre de este año, en la Argentina hay 7,4 millones de personas bajo la línea de pobreza. Constituyen el 31,4% de la población urbana del país (el 60% del total, que es de 37 millones de personas), marcando un descenso de 7,5 puntos porcentuales respecto de igual período de 2005. Si se extrapolan los números al total de habitantes, en el país existen más de 11,6 millones de pobres, de los cuales 4,2 millones son indigentes, señala la agencia DyN.
El Gran Resistencia es el aglomerado urbano más castigado por la pobreza. El 55,6% de su población no logra reunir los fondos suficientes para abandonar aquella condición social. La situación del distrito chaqueño se agrava, ya que el 30,5% de los pobres son indigentes. Precisamente el Noreste (NEA) es la región más castigada del país por la pobreza (el 51,2% del total de la población) y por la indigencia (21,3%). Como contrapartida, como en casi todos los indicadores socioeconómicos, en las ciudades patagónicas de Ushuaia y Río Grande registraron el indicador más bajo de pobreza: un 5,6%.

Variaciones en la serie
En el Gran San Miguel de Tucumán los indicadores de pobreza registraron una variación de casi un punto a la baja al comparar los datos del primer semestre con igual período de 2005. "Alrededor de 5.000 habitantes del aglomerado urbano pudieron salir de la pobreza", indicó ayer a LA GACETA el director de Estadística, José Luis Ruiz.
En junio pasado, cuando terminó la medición semestral, la Canasta Básica Total (CBT), que marca los ingresos mínimos para no caer en la pobreza, fue calculada en $ 761,83 para un matrimonio y dos hijos.
Las mayores variaciones se observaron en los indicadores de indigencia. Según el Indec, en la primera mitad del año se registró que 125.000 personas (16,1%) estaban bajo esa condición, unos 36.000 habitantes menos que en igual período del año pasado, cuando la tasa fue del 21%. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide el límite para no caer en la indigencia, fue de $ 354,34 para el caso de una familia tipo.
Ruiz consideró que resulta más sencillo salir de la pobreza que de la indigencia, ya que esta última franja social requiere de una profunda contención, sobre todo del Estado, mediante planes asistenciales. "En cambio, los que ayer fueron considerados pobres, hoy pueden no serlo, porque consiguieron un empleo y mejoraron su ingreso o porque, teniendo un trabajo, su salario subió a mayor ritmo que lo hizo la inflación en lo que va del año", dijo el titular de Estadística.
Ruiz expresó que la reconversión de la economía regional está bajando los efectos estacionales en la generación de trabajo. "En el caso tucumano, puede advertirse una mejora cualitativa en la creación de empleos, lo que contribuye a sacar a más gente de la pobreza", puntualizó.


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