20 Septiembre 2006 Seguir en 
La Paz.- En un intento por evitar choques en el oriente de Bolivia, el gobierno exhortó a campesinos e indígenas a desistir de un cerco que pretenden instalar desde hoy a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, y que ha sido criticado por autoridades locales, que amenazan con"intervenir" la protesta. "Exhortamos a los sectores sociales movilizados a deponer su actitud, a no llevar adelante el bloqueo de caminos, a retornar a las negociaciones", declaró el vicepresidente y gobernante interino, Alvaro García Linera, al mediar en el conflicto.
El alto funcionario se pronunció en momentos en que los ánimos parecen exaltados en el oriente del país, donde se vive un cruce de declaraciones entre dirigentes campesinos y líderes de sectores empresariales y cívicos que se oponen al bloqueo. Los labriegos demandan la pronta aprobación del reglamento de debates de la Asamblea Constituyente y que se aprueben las modificaciones a la ley de reforma agraria. Esta protesta había sido convocada, en principio, como respuesta al paro de 24 horas convocado por los prefectos (gobernadores) de cuatro departamentos. A tiempo de lamentar el proceso de división que se observa en la pujante región de Santa Cruz, García Linera aseguró que como gobierno han decidido agotar "todos los mecanismos" para evitar esta protesta, que afectaría una importante feria empresarial que se inaugura este 22 de septiembre en Santa Cruz de la Sierra.
"Hubiéramos esperado una actitud más negociadora y rápida de parte de las autoridades departamentales, no ha sucedido eso", añadió García Linera, en una tácita alusión a la reacción del prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, que fustigó la convocatoria de los campesinos. Costas, quien se reunió con sus colegas de Beni (noreste), Pando (norte) y Tarija (sur) -departamentos que se sumaron al paro contra el gobierno- no ha descartado el uso de la fuerza pública para enfrentar el cerco de campesinos. "Bloquear es estar contra la libre transitabilidad, contra la Constitución. Por eso, si es necesario, usaré la fuerza pública, sea Policía o Fuerzas Armadas, porque no permitiremos que se tienda un cerco a Santa Cruz, dijo el prefecto. (DPA)
El alto funcionario se pronunció en momentos en que los ánimos parecen exaltados en el oriente del país, donde se vive un cruce de declaraciones entre dirigentes campesinos y líderes de sectores empresariales y cívicos que se oponen al bloqueo. Los labriegos demandan la pronta aprobación del reglamento de debates de la Asamblea Constituyente y que se aprueben las modificaciones a la ley de reforma agraria. Esta protesta había sido convocada, en principio, como respuesta al paro de 24 horas convocado por los prefectos (gobernadores) de cuatro departamentos. A tiempo de lamentar el proceso de división que se observa en la pujante región de Santa Cruz, García Linera aseguró que como gobierno han decidido agotar "todos los mecanismos" para evitar esta protesta, que afectaría una importante feria empresarial que se inaugura este 22 de septiembre en Santa Cruz de la Sierra.
"Hubiéramos esperado una actitud más negociadora y rápida de parte de las autoridades departamentales, no ha sucedido eso", añadió García Linera, en una tácita alusión a la reacción del prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, que fustigó la convocatoria de los campesinos. Costas, quien se reunió con sus colegas de Beni (noreste), Pando (norte) y Tarija (sur) -departamentos que se sumaron al paro contra el gobierno- no ha descartado el uso de la fuerza pública para enfrentar el cerco de campesinos. "Bloquear es estar contra la libre transitabilidad, contra la Constitución. Por eso, si es necesario, usaré la fuerza pública, sea Policía o Fuerzas Armadas, porque no permitiremos que se tienda un cerco a Santa Cruz, dijo el prefecto. (DPA)
Lo más popular
Ranking notas premium







