BUENOS AIRES.- Carlos Reutemann ha pasado a ser el personaje más visitado -incluso ensalzado- por las figuras más competidoras de la política nacional. Especie de Lama santafesino que se abstiene de competir pero que esos visitantes quieren ver para escuchar sus consejos, aun a conciencia de que sus peregrinaciones pueden terminar por tentarlo a participar de la carrera por la Casa Rosada. El último precandidato ha sido Rodolfo Terragno y, como es de rigor, tambien ha fundado la visita en "su importante ascendente social". Ese "protagonismo natural" -como lo ha definido Raúl Alfonsín- le permite al gobernador de Santa Fe sobrevolar sin perturbación alguna la tormenta de descalificaciones, denuncias y desprecios con que transcurren los avatares preelectorales, inclusive entre los showman insaciables del periodismo electrónico. El último náufrago del temporal ha sido Adolfo Rodríguez Saá, -la figura más apoyada en las exiguas encuestas- quien se ha peleado nuevamente con "La Nación" por el espacio conferido al desaguisado de su corte populista de San Luis. El puntano ha pasado así a sustituir a Carlos Menem como cabeza de turco de la "cátedra" política, desalentando las volátiles especulaciones que lo señalaban como preferido de Duhalde. Una vez más aparece, un nuevo hecho demostrativo de que el presidente de la transición sigue esperando "el milagro de Santa Fe", tal cual dijo hace unos días un hombre muy cercano y tambien asiduo visitante de Reutemann.
Posibilidad
Aunque parezca extraño, el gobierno está tratando de tomar distancia del enredado debate sobre las internas partidarias, una actitud que ha venido a favorecer la decisión judicial de prohibir la difusión de los padrones partidarios para evitar discriminaciones individuales. Todo lo que pasa en orden a las irregularidades de los padrones, ha dicho el Ministerio del Interior, es cosa de los partidos y la justicia electoral. Pero ni Duhalde ni su ministro Jorge Matzkin están muy seguros de que finalmente se realicen esos comicios. Piensan con alguna razón que la UCR y el justicialismo podrían llegar a entendimientos entre sus aspirantes sobre candidatos comunes. En el caso del PJ -como ya se dijo aquí- el Presidente no ha dejado de valorar la interpretación recogida en este panorama más arriba y que, con diferentes conceptos, es la que la más se escucha en su entorno. "Si las campañas siguen tan ensuciadas como hasta ahora ese puede ser su desenlace", comenta un convencido colaborador de Reutemann.
La semana se cerró tambien con una nueva demostración de que la Corte Suprema no precipitará al gobierno duhaldista en un conflicto de poderes -expresión utilizada por el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof- planteándole una redolarización lisa y llana de los depósitos acorralados. Demostración que seguramente arrastraría, por sus efectos retroactivos, a la relativa calma financiera y económica con que transcurre desde hace un tiempo la transición. Seguramente tambien irá a parar al amortiguador de la Corte, el fallo último de la Cámara en lo Contencioso Administrativo que desconoce la pesificación y el corralito. (De nuestra Sucursal)





