14 Septiembre 2002 Seguir en 
Sergio Ismael Dib, el homicida que huyó el jueves luego de burlar la vigilancia de dos custodios, habría estado preparando su fuga desde hace meses. Eso es lo que piensan los investigadores, quienes recibieron datos de que, de a poco, el asesino había estado sacando sus pertenencias del penal de Villa Urquiza, a través de sus familiares.
Dib fue condenado en agosto del año pasado a 23 años de cárcel por haber asesinado, el 8 de octubre de 1999, a su amigo Iván Solórzano, en la casa que este compartía con su madre, Elba Alvarez y su hermana Viviana. Iván recibió cinco disparos, además de dos puñaladas, mientras que las mujeres también fueron atacadas por el condenado y sufrieron graves heridas.
Pero, a pesar de estos antecedentes, y de que recién había cumplido un año de la sentencia, recibió un permiso especial para visitar a su madre, Luisa Sánchez de Dib, en su casa ubicada en el barrio San Ramón Nonato. Hasta allí fue Dib, de 24 años, acompañado por los guardiacárceles Julio Ortiz y Alberto Cornejo. La madre del condenado y su hermana habían ido a buscarlos al penal en un automóvil Fiat Duna, patente WRD-487. Cuando se dirigían hacia el barrio, Dib notó que la caja de velocidades hacía ruido y le prometió a su hermana que le pondría grasa.
Buen mecánico
"En la cárcel trabajaba en la parte de mecánica y era muy bueno", indicó ayer el comisario general (r) Roberto Vallejo, director de Institutos Penales. Ya en la casa tomaron mate y charlaron durante dos horas. Después arregló el auto, que estaba estacionado en la calle, y le pidió a su hermana que le diera arranque. Cuando ella se bajó, él la empujó, se subió al vehículo y escapó, sin que los guardias pudieran evitarlo.
Lo que no se sabía es que, aparentemente, Dib tenía todo planeado. En las últimas semanas su madre se había llevado ropa y otras pertenencias, incluido un televisor color. Por eso se piensa que estaba todo preparado. Vallejo había recibido un recurso de hábeas corpus, firmado por Dib, en el que pedía que se lo trasladara a una habitación privada, que tuviera bidet y agua caliente, además de conexión para el televisor. Todo esto había sido denegado. Pero las pretensiones no acababan allí. Dib, desde su ingreso a la cárcel, se había puesto de novio con la hermana de otro preso famoso, según se informó. Se trata de Rodolfo Martín, el hombre que fue condenado el 6 de junio de 2002 a 22 años de prisión por ser protagonista de un violento raid -que incluyó robos; intentos de violación; de homicidio y lesiones- ocurrido durante junio de 2000. A raíz de esta situación, Dib había solicitado que se le permitieran cuatro visitas semanales a su novia, en vez de las dos normales. Esto también le fue negado.
Luego de escapar, el condenado fue en el automóvil hasta la casa de su hermana, ubicada en Los Pocitos, y allí le robó a su cuñado, Enzo Bocanera, un revólver calibre 22. Por eso la Policía lo considera muy peligroso, aunque hasta anoche nada se sabía de su paradero. El auto tampoco había sido encontrado.
"Una belleza de persona"
"El no es un asesino. Siempre negó haber matado a Iván, que era su amigo". De esta forma, Luisa del Valle Sánchez de Dib defendió a su hijo Ismael, quien el jueves escapó de su casa mientras la visitaba.
"Yo temo por su vida. El está deprimido. Bajó 30 kilos y ya intentó suicidarse hace tres meses en la cárcel. Se colgó con una sábana, pero otro preso lo rescató. También lo internaron en el Obarrio, y se daba golpes con la cabeza contra la pared", afirmó la mujer. "Yo lo único que quiero es que no lo maten. Es una belleza de persona. Cuando se fue nos sorprendió a todos. No sé por qué lo hizo y tampoco sé dónde está", aseguró.
Dib fue condenado en agosto del año pasado a 23 años de cárcel por haber asesinado, el 8 de octubre de 1999, a su amigo Iván Solórzano, en la casa que este compartía con su madre, Elba Alvarez y su hermana Viviana. Iván recibió cinco disparos, además de dos puñaladas, mientras que las mujeres también fueron atacadas por el condenado y sufrieron graves heridas.
Pero, a pesar de estos antecedentes, y de que recién había cumplido un año de la sentencia, recibió un permiso especial para visitar a su madre, Luisa Sánchez de Dib, en su casa ubicada en el barrio San Ramón Nonato. Hasta allí fue Dib, de 24 años, acompañado por los guardiacárceles Julio Ortiz y Alberto Cornejo. La madre del condenado y su hermana habían ido a buscarlos al penal en un automóvil Fiat Duna, patente WRD-487. Cuando se dirigían hacia el barrio, Dib notó que la caja de velocidades hacía ruido y le prometió a su hermana que le pondría grasa.
Buen mecánico
"En la cárcel trabajaba en la parte de mecánica y era muy bueno", indicó ayer el comisario general (r) Roberto Vallejo, director de Institutos Penales. Ya en la casa tomaron mate y charlaron durante dos horas. Después arregló el auto, que estaba estacionado en la calle, y le pidió a su hermana que le diera arranque. Cuando ella se bajó, él la empujó, se subió al vehículo y escapó, sin que los guardias pudieran evitarlo.
Lo que no se sabía es que, aparentemente, Dib tenía todo planeado. En las últimas semanas su madre se había llevado ropa y otras pertenencias, incluido un televisor color. Por eso se piensa que estaba todo preparado. Vallejo había recibido un recurso de hábeas corpus, firmado por Dib, en el que pedía que se lo trasladara a una habitación privada, que tuviera bidet y agua caliente, además de conexión para el televisor. Todo esto había sido denegado. Pero las pretensiones no acababan allí. Dib, desde su ingreso a la cárcel, se había puesto de novio con la hermana de otro preso famoso, según se informó. Se trata de Rodolfo Martín, el hombre que fue condenado el 6 de junio de 2002 a 22 años de prisión por ser protagonista de un violento raid -que incluyó robos; intentos de violación; de homicidio y lesiones- ocurrido durante junio de 2000. A raíz de esta situación, Dib había solicitado que se le permitieran cuatro visitas semanales a su novia, en vez de las dos normales. Esto también le fue negado.
Luego de escapar, el condenado fue en el automóvil hasta la casa de su hermana, ubicada en Los Pocitos, y allí le robó a su cuñado, Enzo Bocanera, un revólver calibre 22. Por eso la Policía lo considera muy peligroso, aunque hasta anoche nada se sabía de su paradero. El auto tampoco había sido encontrado.
"Una belleza de persona"
"El no es un asesino. Siempre negó haber matado a Iván, que era su amigo". De esta forma, Luisa del Valle Sánchez de Dib defendió a su hijo Ismael, quien el jueves escapó de su casa mientras la visitaba.
"Yo temo por su vida. El está deprimido. Bajó 30 kilos y ya intentó suicidarse hace tres meses en la cárcel. Se colgó con una sábana, pero otro preso lo rescató. También lo internaron en el Obarrio, y se daba golpes con la cabeza contra la pared", afirmó la mujer. "Yo lo único que quiero es que no lo maten. Es una belleza de persona. Cuando se fue nos sorprendió a todos. No sé por qué lo hizo y tampoco sé dónde está", aseguró.







