Un trabajo es "bueno" cuando respeta la dignidad humana

La economía tradicional suele considerar a los trabajadores como simples insumos. (Por Hugo Ferullo).

15 Septiembre 2002
Una forma elemental de analizar las cuestiones éticas relacionadas con el trabajo humano, tal como éste es considerado por el pensamiento económico con pretensiones científicas, consiste en preguntarse: ¿cuándo puede decirse que el funcionamiento de un mercado de trabajo es "bueno"?
Ante esta pregunta básica, la economía tradicional tiene una respuesta que puede considerarse canónica: un mercado de trabajo es bueno cuando es suficientemente "flexible", lo que significa que el nivel de salario se ajusta constantemente para lograr equilibrar la demanda de trabajo de las empresas con la oferta que realizan los trabajadores. Dentro de este marco de análisis, el salario se corresponde exactamente con la productividad del trabajo, de manera que los trabajadores reciben aquello que aportaron en tanto factor de producción de los bienes y servicios que la actividad económica crea e intercambia. Las relaciones éticas entre el empleador que demanda trabajo y el empleado que lo ofrece pueden ser consideradas como algo estrictamente binario, donde cada parte tiene un derecho poco menos que absoluto después de haber cumplido su estricta obligación. Se subraya de este modo la dimensión objetiva del trabajo humano, aquélla que lo reduce al aporte de un factor de producción.
Pero si reducimos de este modo el campo del trabajo, lo que hacemos es olvidarnos totalmente de su dimensión subjetiva, aquella que permite postular la primacía absoluta del trabajo humano sobre el capital y que impide a los trabajadores como si fueran simples factores o insumos productivos. Si tenemos en cuenta esta dimensión subjetiva, un mercado de trabajo sólo puede considerarse bueno cuando los trabajos que allí se crean participan de las característica que la Organización Internacional del Trabajo exige de un trabajo "decente", esto es, aquél que se realiza en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad humana.

Los derechos
Es en este marco amplio donde deben analizarse los problemas del mercado de trabajo actual, surcado por conflictos múltiples que involucran a trabajadores formales e informales, a desempleados y a empresarios. Si hacemos de cada derecho un "absoluto", y somos capaces de defender derechos generales que involucran a todo el hombre, tales como la nutrición, la salud, la educación, la participación democrática, etc., podremos evitar caer en la trampa de los prejuicios o pesimismos prematuros.

Tamaño texto
Comentarios