13 Septiembre 2002 Seguir en 
Un hombre fue condenado ayer por la Justicia Federal, luego de haber sido detenido por la Policía, que lo encontró con distintas clases de droga, aunque no pudo comprobarse si pretendía venderla. El acusado, quien tiene todavía otras causas pendientes por delitos similares, deberá someterse a un tratamiento contra la adicción. El 3 de setiembre del año pasado, efectivos policiales realizaban un patrullaje de rutina en las inmediaciones de la plaza San Martín, cuando advirtieron la presencia de un hombre en actitud sospechosa.
Cuando se le acercaron, según el informe que luego realizaron los policías, el desconocido tiró al piso dos bolsitas que fueron rápidamente alzadas por los efectivos, quienes además detuvieron al hombre. En el interior de las bolsas había, según las pericias que se realizaron después, picadura de marihuana, menos de un gramo de cocaína y, además, un poco de polvo de opio. Durante la audiencia oral, el acusado, Héctor José Díaz aseguró que él no vendía droga, y que lo que tenía era para consumo personal. Inclusive afirmó que la marihuana se la había comprado a un tal "Gordo Juan", quien le había regalado además la cocaína y el opio, pero que él no consumía ese tipo de drogas.
El fiscal Alfredo Terraf solicitó que se lo condene a cuatro años de prisión por tenencia con fines de comercialización, en tanto, el defensor oficial Ciro Lo Pinto pidió que la pena que reciba sea el mínimo de la que se otorga para la tenencia simple. Los jueces Oscar Sarulle, Gabriel Casas y Carlos Jiménez Montilla, por su parte, lo condenaron a tres años y tres meses de prisión por el delito de tenencia simple, por lo que el condenado fue llevado a Villa Urquiza.
Cuando se le acercaron, según el informe que luego realizaron los policías, el desconocido tiró al piso dos bolsitas que fueron rápidamente alzadas por los efectivos, quienes además detuvieron al hombre. En el interior de las bolsas había, según las pericias que se realizaron después, picadura de marihuana, menos de un gramo de cocaína y, además, un poco de polvo de opio. Durante la audiencia oral, el acusado, Héctor José Díaz aseguró que él no vendía droga, y que lo que tenía era para consumo personal. Inclusive afirmó que la marihuana se la había comprado a un tal "Gordo Juan", quien le había regalado además la cocaína y el opio, pero que él no consumía ese tipo de drogas.
El fiscal Alfredo Terraf solicitó que se lo condene a cuatro años de prisión por tenencia con fines de comercialización, en tanto, el defensor oficial Ciro Lo Pinto pidió que la pena que reciba sea el mínimo de la que se otorga para la tenencia simple. Los jueces Oscar Sarulle, Gabriel Casas y Carlos Jiménez Montilla, por su parte, lo condenaron a tres años y tres meses de prisión por el delito de tenencia simple, por lo que el condenado fue llevado a Villa Urquiza.







