Las compras con tarjeta de crédito siguen restringidas

El bono crea problemas.El alto interés de las operaciones, en cuotas, limita el uso de los instrumentos que hasta 2001 eran comunes en todos los niveles de la población. Contratiempos.

POR LA VUELTA. En 2002, los tucumanos perdieron la costumbre de usar a diario la tarjeta de crédito.
POR LA VUELTA. En 2002, los tucumanos perdieron la costumbre de usar a diario la tarjeta de crédito.
13 Septiembre 2002
La devaluación, la pesificación y la falta de financiamiento impactaron fuertemente en el mercado de las tarjetas de crédito. En Tucumán, perjudicadas por todas las variables económicas -disminución del poder adquisitivo, circulación de los bonos, falta de efectivo y la suspensión llana para efectuar compras con el dinero plástico en muchos negocios- las tarjetas de crédito siguen encontrando serias restricciones en el camino. Además, según un estudio de la Cámara de Tarjetas de crédito y compras, la morosidad trepó al 35% de los saldos totales adeudados por los usuarios.

En las estaciones
Los automovilistas, por ejemplo, no sólo deben enfrentar la suba de las tarifas del combustible, cada vez que van a las estaciones de servicio, sino también deben hacer frente a las dificultades en las modalidades de pago.
En muchas estaciones, las compras con tarjetas de crédito fueron suspendidas hasta nuevo aviso, y las pocas firmas que las reciben recargan entre el 10% y el 20% y sólo aceptan un pago. La negativa de recibir el plástico se basa en que antes las administradoras de tarjetas pagaban a las estaciones con una demora de una semana y hoy la operación puede tardar hasta 35 días.
"Es imposible soportar ese plazo dentro de la actividad, a lo que hay que agregar la comisión que descuentan, que ronda el 3%", explicó Juan Montanaro, titular de la Cámara de Estaciones de Servicio de Tucumán.
El dirigente puntualizó que la rentabilidad el sector bajó de un promedio del 10% al 6 o 7%.
La ecuación que hacen los propietarios es la siguiente: con la convertibilidad, por cada litro de nafta que se vendía, percibían 10 centavos, lo que representaba el 10%. Hoy, tras los incrementos de precios, esos 10 centavos se convirtieron en apenas el 6 o 7%. Por ese motivo, gran parte de las estaciones de servicio evitan las ventas con tarjetas de crédito. "Nuestros costos están en función del salario y este no siguió el mismo ritmo que el precio, por eso la caída del volumen de venta supera el 50", indicó Montanaro.

El comercio
En el comercio minorista de la provincia, muchos negocios optaron por no recibir las tarjetas de crédito internacionales, en tanto que las llamadas locales tienen más aceptación. Sólo aquellos comercios con mayor capacidad financiera han logrado acuerdo con las empresas emisoras. Es que la liquidación a futuro en un contexto económico incierto, constituye un fuerte escollo. "A pesar de que la recibimos, observamos que la gente es reacia a usar su plástico por la falta de financiación, aunque algunas comenzaron a sacar pagos en tres cuotas, pero los intereses son muy caros y el poder adquisitivo cayó", expresó Manuel Calviño, gerente de Tienda San Juan.
El empresario señaló que otra dificultad que se presenta es que las tarjetas locales pagan con bonos y Lecop. "El efectivo prácticamente no existe", dijo.
Otro comerciante consideró que la mayor limitación para el uso de las tarjetas de crédito es el costo total que imponen los propios bancos o entidades emisoras. En el total de gastos, enumera, figuran rubros tales como intereses de financiación, recupero de gastos por gestión de cobranza, seguros de vida sobre el saldo deudor, débitos de IVA y extravío o reposición de tarjetas de crédito.

La mora creció 100% desde octubre de 2001

Para la Cámara de Tarjetas de Crédito la mora aumentó un 100% respecto de octubre del año pasado y la tasa de incobrabilidad también se duplicó en los últimos diez meses, superando ligeramente el 3% de los saldos.
Lo histórico era que el crédito irrecuperable oscilara entre un 1,2% y un 1,3%. Además, las cancelaciones definitivas, voluntarias o forzosas de los plásticos se redujeron un 30,4%, por lo que la cantidad de tarjetas operativas en los últimos dos años pasó de 8 millones a 5,6 millones.
A esta situación se sumaron las suspensiones temporarias de los planes de financiación en cuotas y una retracción del 85% anual de los saldos financiados. El volumen de compras se redujo en un 50%.
No obstante, algunas tarjetas de crédito lentamente volvieron a financiar hasta un plazo máximo de tres cuotas, pero con tasas muy altas.
El gerente de un banco local confirmó que estos porcentajes se reflejan en Tucumán. "La morosidad subió, pero nuestros clientes tienen buena disposición a pagar, por lo que les hacemos planes de pago y tratan de saldarlos", señaló.Otro gerente admitió, sin embargo, que más del 50% de los clientes de tarjetas de crédito de su entidad viene pagando el mínimo desde hace varios meses. No obstante ello, aclaró que debido a que muchas personas redujeron el consumo a lo mínimo indispensable, o suspendieron todo gasto con el plástico, en otros casos, los montos se van achicando paulatinamente.

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