06 Septiembre 2006 Seguir en 
No estaban desesperadas por el trabajo de limpieza, pero sí ansiosas. Así describió a las sospechosas la encargada de la empresa que estas habían contratado para hacer un trabajo en el departamento, y que luego cancelaron.
"Hablé con Susana (Acosta) el miércoles 3 de agosto a las 20. Me dijo que necesitaba que hiciéramos una limpieza profunda con máquinas y productos especiales", recalcó María, que prefirió no revelar su apellido.
Según detalló, el trabajo incluía el uso de líquidos especiales que eliminan todo tipo de manchas, a excepción de las causadas por la herrumbre. "Tampoco sabemos si eliminan las de sangre. Nunca hicimos algo así. Ellas tampoco me especificaron que querían eso", aclaró.
El trabajo que encargó Susana era una limpieza de 33 metros cuadrados de piso. "Me pidió que limpiáramos el living comedor, el balcón y un pasillo. Las tareas tenían un costo de $ 100", destacó. "Me dijo que estaba de acuerdo y quedamos en comunicarnos el jueves. Me dio el celular de Nélida (Fernández), por cualquier cosa", agregó. "Llamé para decirle a Nélida que recién podíamos ir el sábado, porque teníamos mucho trabajo. Ella me devolvió la llamada el viernes a las 16, para decirme que ya no era necesario", relató la encargada.
Después de este hecho, María quedó muy preocupada. "Mire si nos involucrábamos en este caso", señaló. "Ahora tendremos que tener más cuidado e ir a observar los espacios que tenemos que limpiar antes de hacer el trabajo. Todos piden referencias de nuestra empresa y nosotros también tendremos que hacerlo", recalcó la mujer.
La Policía sospecha que las acusadas quisieron limpiar las manchas de sangre que había en el departamento, que serían producto de una agresión hacia la docente Angela Beatriz Argañaraz. "En casas o departamentos, se hacen estos trabajos cuando los habitantes se están por mudar", señaló la mujer.
"Hablé con Susana (Acosta) el miércoles 3 de agosto a las 20. Me dijo que necesitaba que hiciéramos una limpieza profunda con máquinas y productos especiales", recalcó María, que prefirió no revelar su apellido.
Según detalló, el trabajo incluía el uso de líquidos especiales que eliminan todo tipo de manchas, a excepción de las causadas por la herrumbre. "Tampoco sabemos si eliminan las de sangre. Nunca hicimos algo así. Ellas tampoco me especificaron que querían eso", aclaró.
El trabajo que encargó Susana era una limpieza de 33 metros cuadrados de piso. "Me pidió que limpiáramos el living comedor, el balcón y un pasillo. Las tareas tenían un costo de $ 100", destacó. "Me dijo que estaba de acuerdo y quedamos en comunicarnos el jueves. Me dio el celular de Nélida (Fernández), por cualquier cosa", agregó. "Llamé para decirle a Nélida que recién podíamos ir el sábado, porque teníamos mucho trabajo. Ella me devolvió la llamada el viernes a las 16, para decirme que ya no era necesario", relató la encargada.
Después de este hecho, María quedó muy preocupada. "Mire si nos involucrábamos en este caso", señaló. "Ahora tendremos que tener más cuidado e ir a observar los espacios que tenemos que limpiar antes de hacer el trabajo. Todos piden referencias de nuestra empresa y nosotros también tendremos que hacerlo", recalcó la mujer.
La Policía sospecha que las acusadas quisieron limpiar las manchas de sangre que había en el departamento, que serían producto de una agresión hacia la docente Angela Beatriz Argañaraz. "En casas o departamentos, se hacen estos trabajos cuando los habitantes se están por mudar", señaló la mujer.











