Un filme sobre Bob Kennedy se ganó los aplausos en Venecia

La película, dirigida por Emilio Estevez, se convirtió en una candidata firme al León de Oro. El reparto está integrado por estrellas de la talla de Anthony Hopkins, Harry Belafonte, Christian Slater, Demi Moore, Ashton Kutcher y Sharon Stone.

DE NIÑA A MUJER. La ex estrella de Disney, Lindsay Lohan, posa para las fotos.(REUTER)
DE NIÑA A MUJER. La ex estrella de Disney, Lindsay Lohan, posa para las fotos.(REUTER)
06 Septiembre 2006
Venecia.- Para el actor y director Emilio Estevez, el día que asesinaron a Robert Kennedy significó "la muerte de la dignidad y la esperanza" en Estados Unidos. Por eso, se empeñó en recuperar el mensaje del político demócrata y rodó "Bobby", recibida ayer con intensos aplausos en el Festival de Cine de Venecia. La película se reveló como una perfecta candidata al León de Oro: cuenta con un elenco de primeras figuras, un guión complejo y bien estructurado, una dirección inteligente y un mensaje político crítico con el actual gobierno estadounidense, lo que suele ser bien recibido en los festivales europeos.
"Bobby" retrata la vida en el Hotel Ambassador de Los Angeles, en el que Kennedy, candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, tenía su centro de campaña en las elecciones primarias del 5 de junio de 1968, día en que fue asesinado. "Es hora de recordar la voz de Bob Kennedy, quien fue mucho más que un político", señaló Estevez, quien eligió contar la historia desde el punto de vista de personajes ficticios inspirados en personas comunes y corrientes que trabajaban o se alojaban en el hotel ese día, varias de las cuales resultaron heridas en el atentado. "Esa es la gente a la que se refería Bobby en su último discurso", aseguró el director. Kennedy habló ese día de la necesidad de acabar con el racismo, la violencia, la injusticia y la desilusión en Estados Unidos. "Supone además un microcosmos del ambiente de tensión que se estaba respirando en el país". "La nación cambió ese día. Fue un punto de inflexión y entramos en caída libre. Nos volvimos cínicos y resignados. Fue la muerte de la dignidad y la esperanza. Todavía no nos hemos recuperado de ese golpe", afirmó Estevez.
"Bobby" combina una serie de pequeñas historias de empleados del hotel, entre ellas, las del portero jubilado (Anthony Hopkins), que recuerda tiempos mejores en largas conversaciones con un amigo (Harry Belafonte); el director (William H. Macy), que despide al encargado de personal (Christian Slater), por considerar que tiene un trato racista con los empleados de la cocina (Laurence Fishburne, Freddy Rodríguez); la estilista y esposa del director (Sharon Stone) y la telefonista (Heather Graham). También retrata las peripecias de una serie de huéspedes: un representante de artistas (el mismo Estevez) que lidia con su esposa, una cantante alcohólica (Demi Moore); un traficante de drogas (Ashton Kutcher) que inicia en el LSD a dos jóvenes voluntarios de la campaña de Kennedy; una joven (Lindsay Lohan) que se casa con un hombre (Elijah Wood) para salvarlo de la guerra de Vietnam y un matrimonio maduro ilusionado con el candidato a la presidencia (Martin Sheen y Helen Hunt).
Estevez recordó lo "sexy y carismático" que era Bob Kennedy. "Necesitamos que las generaciones más jóvenes se comprometan con el proceso político. Hay que recuperar la sensualidad de la política", aseguró Estevez. "Bobby era una inspiración. Tenemos que encontrar líderes que nos inspiren".

Se presentó a competir la esperanza italiana
El primer filme italiano en concurso, "La estrella que no existe", del renombrado Gianni Amelio, entró ayer en la contienda por el León de Oro del festival de Venecia, por la poesía y el rigor que emplea para describir las tantas caras de la China moderna.
El filme, protagonizado por un magnífico Sergio Castellito, entre los actores italianos más renombrados de la península, es ante todo un viaje profundo al corazón mismo de China.
El lento descubrimiento de esa nueva potencia mundial, en pleno cambio y llena de contradicciones, resulta una obra delicada, en la que resaltan las diferencias culturales, éticas, gastronómicas, técnicas y morales de dos mundos lejanos. A través de los ojos y los sentimientos del técnico italiano en mantenimiento Vincenzo Buonavolontá, que acaba de perder su empleo porque la fábrica en la que trabajaba fue desmontada, vendida y trasladada a China, se desarrolla un largo recorrido dentro del gigante asiático y dentro de sí mismo.
"Vimos cosas muy impactantes en ese país. La eficiencia empresarial de una ciudad de ciencia-ficción como Shanghai y al mismo tiempo la terrible pobreza rural", comentó Amelio, que pasó varios meses en China para el rodaje. Es un país enorme, donde todos tienen el mismo horario", contó.

Una historia narrada en Entre Ríos llegó a la Mostra
Los cantos tristes y meláncolicos de la provincia argentina de Entre Ríos, con su ritmo lento y amargo, invadieron la sala Volpi del festival de cine de Venecia gracias al filme "Amarillo" de Sergio Mazza, presentado ayer en la Semana de la Crítica.
El filme, que participa junto a seis películas en la histórica sección paralela del festival italiano, narra el encuentro entre dos personajes solitarios, un joven desempleado y una cantante desapacible de burdel pobre.
"El cine de Mazza es un cine de frontera, que retrata a gente sufrida pero no vencida, que cuenta con inesperados recursos", escribió la crítica de cine italiana Silvana Silvestri. "Amarillo" es el bar de un pueblo perdido de Entre Ríos, cerca del río Paraná, donde nace una curiosa historia de amor, ambientada e impregnada del paisaje silencioso, los sonidos y los colores de lugar.
Los protagonistas (Gabriela Moyano y Alejandro Baratelli) se van acercando lentamente uno al otro, se seducen con pocas palabras y algunas canciones, transmitiendo al final el ritmo parsimonioso de la vida rural y al mismo tiempo el estado del alma de los dos personajes. Rodado con un presupuesto pequeño, el filme se inicia con la llegada de Lucio a Amarillo, que termina por quedarse en el burdel.(DPA-NA)

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