En Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Salta, Chaco y Formosa ya funcionan ómnibus con rampas para discapacitados motores. Pero, en Tucumán va a ser imposible adquirir unidades de este tipo, a menos que el Estado otorgue algún tipo de facilidades de compra, sostienen los empresarios. “Adaptar las unidades en circulación no es viable; vienen así de fábrica y tienen un costo superior al resto. El problema es cómo solventamos ese gasto. En Buenos Aires, los empresarios lograron adquirirlas porque los subsidios son más altos y contemplan esa posibilidad”, explicó el titular de Aetat, Cristóbal Cazorla. El empresario se mostró molesto por no haberse consultado a su sector en la elaboración del proyecto de ley que obliga a la adquisición de unidades adaptadas para las personas discapacitadas motoras. “Me parece bien que se preocupen por los discapacitados, pero deberían contemplar un programa de esa naturaleza, y habernos pedido nuestra opinión para no caer en leyes de imposible cumplimiento”, expresó.
“Los discapacitados no están desatendidos: se dan 3.000 pases gratuitos. Pero de allí a que haya vehículos especiales, es un tema más complejo, y al menos se tendría que escuchar nuestra opinión”, afirmó Cazorla.
La psicóloga Cristina Barrera, que se traslada en silla de ruedas, tiene la experiencia de haber viajado en colectivos adaptados en Salta. “No son muy cómodos, pero se puede subir. Tucumán está muy atrasado”, afirmó.