Discapacitados quieren que haya ómnibus de piso bajo

Legisladores tratan un proyecto para que las empresas agreguen unidades con rampas. También se debatirá la incorporación progresiva de pasamanos. La historia de "Zapallito".

PROPUESTA. En otras provincias hay unidades que tienen rampas especiales para los discapacitados. ARCHIVO LA GACETA PROPUESTA. En otras provincias hay unidades que tienen rampas especiales para los discapacitados. ARCHIVO LA GACETA
05 Septiembre 2006
Se llama Omar Reynaldo Alfaro, pero todos los conocen como “Zapallito”. Hace 12 años, la esclerosis múltiple lo dejó en silla de ruedas. “Vivo a 24 cuadras de la Casa de Gobierno, en Belisario López al 2.000, y tengo que venirme solo, por la calle, como Dios me ayuda, porque no puedo tomar un ómnibus ni subir a la vereda ya que no hay rampas. La mayoría de los taxis no me permiten subir porque en el baúl no entra la silla de ruedas, por el cilindro de gas o la rueda de auxilio”, dice con desconsuelo.
En Tucumán, hay alrededor de 30.000 discapacitados motores, pero no pueden acceder al transporte público de pasajeros. Si bien se les conceden pases gratis, ninguno puede subir su silla de ruedas. La Legislatura tratará hoy un proyecto de ley que obligará a las empresas a incorporar, en forma progresiva, por renovación de su parque automotor, unidades adaptadas con rampas, para discapacitados, embarazadas y ancianos.
Se trata de una iniciativa elaborada por el asesor en Discapacidad de la presidencia de la Legislatura, Carlos Fiori, que también es discapacitado motor, y será presentada por el titular de la comisión de Transporte y Obras Públicas, José Teri. El proyecto ya tiene dictamen de esa comisión y de la de Labor Parlamentaria. Se presume que contará con el apoyo de la mayoría de los legisladores.

Rampas extensibles
La iniciativa sobre eliminación de barreras de transporte exigirá a las empresas de ómnibus la incorporación de rampas de acceso extensibles en las puertas de acceso. En forma optativa, se podrá colocar un elevador para silla de ruedas y para personas con movilidad reducida.
En el interior de cada ómnibus se destinará al menos dos espacios para ubicar las sillas de ruedas, en sentido de la marcha del vehículo y con el sistema de sujeción correspondiente. Los accesos tendrán pasamanos a doble altura, y en el interior pasamanos horizontales y verticales. Además, se reservarán asientos para discapacitados y un lugar para guardar coches de bebés, muletas, bolsos y bastones.
El artículo 4º del proyecto aclara que en caso de que el Estado intervenga, de alguna manera, en la adquisición de unidades nuevas para las empresas de transporte, el 100% de los coches que se adquieran debe contar con la adaptación correspondiente.
El proyecto está en consonancia con la ley Nº 22 431 de Protección Integral a las Personas con Discapacidad, modificada por ley 24.314, que se refiere a la eliminación de barreras arquitectónicas y de transporte. Con esta ley se pondrá fin a una situación de discriminación, violatoria del derecho constitucional de poder circular libremente, destacó Fiori.