05 Septiembre 2006 Seguir en 
Venecia.- Era una de las películas más esperadas, pero las expectativas no se cumplieron. "The Fountain", la nueva producción de Darren Aronofsky, decepcionó tanto ayer al público y a la crítica del Festival de Cine de Venecia que fueron varios los abucheos que se oyeron al final de la proyección. Eso sí. Para los acérrimos seguidores del director de "Pi" y "Requiem para un sueño", el filme sí mereció algunos aplausos.
Aronofsky centra su película en la inmortalidad. Un científico, Tom Creo, interpretado por Hugh Jackman, busca desesperadamente un remedio para el cáncer terminal que padece su esposa, Izzi, a la que encarna Rachel Weisz. Pero, además de en el siglo XXI, la historia transcurre también en otros dos tiempos. En el siglo XVI, Tom es un conquistador español en busca de la fuente de la vida de los mayas. Y en el siglo XXVI, un astronauta que comienza a entender los misterios de la vida y la muerte. "La película trata sobre la inevitabilidad de la muerte, y sobre el hecho de que la muerte forma parte de la vida", explicó el director a la prensa. En una búsqueda poética que no convenció, las tramas de los tres tiempos se mezclan muchas veces en imágenes oníricas producidas por efectos especiales para los que, según aseguró Aronofsky, no se usaron computadoras sino sólo objetos reales.
Aronofsky, que acudió a Venecia acompañado de la protagonista femenina del filme, Weisz -su pareja, que ganó el Oscar a la mejor actriz secundaria por "El jardinero fiel"-, relató también que le llevó muchos años conseguir financiación para "The Fountain". La película se le ocurrió cuando se dio cuenta de que la humanidad siempre deseó la vida eterna pero el cine había hablado muy poco sobre el tema. "The Fountain" cuenta también con la actuación de Ellen Burstyn, que encarna además a una peculiar líder matriarcal en "The Wicker Man", el nuevo trabajo de Neil LaBute, que se vio fuera de concurso.
En "The Wicker Man", Nicolas Cage lidia con una colonia dominada por mujeres que viven recluidas en una isla de acuerdo con unas reglas muy singulares. Cage, a quien también se vio en Venecia en "World Trade Center", de Oliver Stone, tampoco acudió a presentar este filme, que no despertó ningún entusiasmo en la crítica. Mucho mejor recepción tuvo "I Don?t Want to Sleep Alone", de Tsai Ming-Liang, aunque el taiwanés tampoco es un director de público muy amplio. (DPA)
Aronofsky centra su película en la inmortalidad. Un científico, Tom Creo, interpretado por Hugh Jackman, busca desesperadamente un remedio para el cáncer terminal que padece su esposa, Izzi, a la que encarna Rachel Weisz. Pero, además de en el siglo XXI, la historia transcurre también en otros dos tiempos. En el siglo XVI, Tom es un conquistador español en busca de la fuente de la vida de los mayas. Y en el siglo XXVI, un astronauta que comienza a entender los misterios de la vida y la muerte. "La película trata sobre la inevitabilidad de la muerte, y sobre el hecho de que la muerte forma parte de la vida", explicó el director a la prensa. En una búsqueda poética que no convenció, las tramas de los tres tiempos se mezclan muchas veces en imágenes oníricas producidas por efectos especiales para los que, según aseguró Aronofsky, no se usaron computadoras sino sólo objetos reales.
Aronofsky, que acudió a Venecia acompañado de la protagonista femenina del filme, Weisz -su pareja, que ganó el Oscar a la mejor actriz secundaria por "El jardinero fiel"-, relató también que le llevó muchos años conseguir financiación para "The Fountain". La película se le ocurrió cuando se dio cuenta de que la humanidad siempre deseó la vida eterna pero el cine había hablado muy poco sobre el tema. "The Fountain" cuenta también con la actuación de Ellen Burstyn, que encarna además a una peculiar líder matriarcal en "The Wicker Man", el nuevo trabajo de Neil LaBute, que se vio fuera de concurso.
En "The Wicker Man", Nicolas Cage lidia con una colonia dominada por mujeres que viven recluidas en una isla de acuerdo con unas reglas muy singulares. Cage, a quien también se vio en Venecia en "World Trade Center", de Oliver Stone, tampoco acudió a presentar este filme, que no despertó ningún entusiasmo en la crítica. Mucho mejor recepción tuvo "I Don?t Want to Sleep Alone", de Tsai Ming-Liang, aunque el taiwanés tampoco es un director de público muy amplio. (DPA)







