03 Septiembre 2006 Seguir en 
VENECIA, Italia.- La reina Isabel II de Inglaterra se convirtió ayer en la verdadera estrella de la Mostra de Venecia gracias al divertido y polémico filme “The Queen” (La reina) del británico Stephen Frears sobre las reacciones de la Corona inglesa tras la dramática muerte en 1997 de la popular princesa Diana.
Interpretado magníficamente por la actriz inglesa Helen Mirren, cuyo parecido con la soberana inglesa resulta sorprendente, la película reconstruye los días posteriores a la muerte de lady Diana y las críticas surgidas en Gran Bretaña contra la familia real por la trágica muerte de la llamada “princesa del pueblo”.
La película, que compite en la sección oficial del festival veneciano por el codiciado León de Oro, coproducida por Gran Bretaña, Italia y Francia, muestra a una monarca sobria y humana, guardiana de la tradición y de los valores victorianos, que debe mediar entre el deber institucional, la protección de los nietos y el desafío de una visión más moderna del mundo.
Un tema tabú
Aplaudida al término de la proyección para la prensa, la película había llegado precedida por el escándalo, al tocar un tema tabú para los ingleses. “Estamos preparados para cualquier acción legal. Tenemos las espaldas cubiertas. Podemos probar todo lo que contamos”, declaró Peter Morgan, guionista de la película, quien consultó cientos de expertos, asesores y amigos cercanos, tanto de la Corona como de los partidos políticos.
Un batallón de periodistas ingleses asistió a la primera proyección mundial del filme, mientras numerosos realizadores presentes en el Lido, entre ellos el estadounidense Spike Lee, aprovecharon la ocasión para asistir al estreno.
Mientras Isabel II aparece como una reina que tiende a aislarse con su familia en su finca de Escocia después de la noticia, el primer ministro Tony Blair emerge como el “príncipe de la gente”, empeñado en explicar a la soberana el riesgo que corre repudiando en la vida o en la muerte a la princesa Diana. “Ha sido el papel que más me ha intimidado de mi carrera”, admitió la conocida actriz inglesa Herren, favorita en Venecia a la Copa Volpi por su lograda interpretación. (AFP-NA)
Interpretado magníficamente por la actriz inglesa Helen Mirren, cuyo parecido con la soberana inglesa resulta sorprendente, la película reconstruye los días posteriores a la muerte de lady Diana y las críticas surgidas en Gran Bretaña contra la familia real por la trágica muerte de la llamada “princesa del pueblo”.
La película, que compite en la sección oficial del festival veneciano por el codiciado León de Oro, coproducida por Gran Bretaña, Italia y Francia, muestra a una monarca sobria y humana, guardiana de la tradición y de los valores victorianos, que debe mediar entre el deber institucional, la protección de los nietos y el desafío de una visión más moderna del mundo.
Un tema tabú
Aplaudida al término de la proyección para la prensa, la película había llegado precedida por el escándalo, al tocar un tema tabú para los ingleses. “Estamos preparados para cualquier acción legal. Tenemos las espaldas cubiertas. Podemos probar todo lo que contamos”, declaró Peter Morgan, guionista de la película, quien consultó cientos de expertos, asesores y amigos cercanos, tanto de la Corona como de los partidos políticos.
Un batallón de periodistas ingleses asistió a la primera proyección mundial del filme, mientras numerosos realizadores presentes en el Lido, entre ellos el estadounidense Spike Lee, aprovecharon la ocasión para asistir al estreno.
Mientras Isabel II aparece como una reina que tiende a aislarse con su familia en su finca de Escocia después de la noticia, el primer ministro Tony Blair emerge como el “príncipe de la gente”, empeñado en explicar a la soberana el riesgo que corre repudiando en la vida o en la muerte a la princesa Diana. “Ha sido el papel que más me ha intimidado de mi carrera”, admitió la conocida actriz inglesa Herren, favorita en Venecia a la Copa Volpi por su lograda interpretación. (AFP-NA)







