12 Septiembre 2002 Seguir en 
Una veintena de empresas tucumanas se adhirieron voluntariamente al Plan Provincial de Producción Limpia, que se lanzó ayer. Entre ellas se destacan las citrícolas Citrusvil, Citromax, San Miguel y Vicente Trappani, así como los ingenios de Cruz Alta, Santa Bárbara, Leales, La Fronterita, La Trinidad, Concepción, La Florida y Marapa. También se adhirieron cervecería Quilmes, frigorífico Bella Vista, Tecotex, Grafa, Compañía Argentina de Levaduras, Arcor división Misky, la empresa de tratamiento de residuos Servicios y Construcciones La Banda y el establecimiento de fábrica de jabones La Mariposa, entre otros. El acto de lanzamiento tuvo lugar ayer en la Sociedad Rural de Tucumán y contó con la presencia del director nacional de Gestión Ambiental, Miguel Angel Craviotto; el director de Ordenamiento Ambiental de la Nación, Ariel Carbajal; el director de Tecnología, Procesos y Servicios Ambientales de la Nación, Raúl Vilariño; autoridades ambientales de la provincia y empresarios.
"Si la región pretende una plataforma exportadora debe comenzar con una adecuación progresiva a las normativas ambientales; si no se tiene ese marco regulatorio en forma adecuada muchos mercados se cierran; nadie puede aspirar a exportar con un sistema inmaduro". Así lo aseveró Vilariño al resaltar la importancia del plan, que ya se desarrolla en 96 países del mundo. No obstante, el funcionario resaltó que los resultados no se observan de un día para el otro. "Las soluciones son progresivas e integrales, no mágicas", enfatizó.
El financiamiento
La primera fase del plan es por 12 meses. A partir de ese tiempo y de acuerdo con los resultados obtenidos, el Banco Mundial podrá financiar otro período igual. "Este plan va al origen del problema, a la causa, y lo que se trata de establecer es un procedimiento, una acción para que después lo traslademos a otra región", enfatizó Ana Corbi, coordinadora general del Proyecto de Gestión de la Contaminación del BIRF.
El órgano ambiental provincial será el responsable de monitorear y verificar las etapas y los resultados obtenidos del plan, y facilitar el acceso a instrumentos financieros existentes.
"Si la región pretende una plataforma exportadora debe comenzar con una adecuación progresiva a las normativas ambientales; si no se tiene ese marco regulatorio en forma adecuada muchos mercados se cierran; nadie puede aspirar a exportar con un sistema inmaduro". Así lo aseveró Vilariño al resaltar la importancia del plan, que ya se desarrolla en 96 países del mundo. No obstante, el funcionario resaltó que los resultados no se observan de un día para el otro. "Las soluciones son progresivas e integrales, no mágicas", enfatizó.
El financiamiento
La primera fase del plan es por 12 meses. A partir de ese tiempo y de acuerdo con los resultados obtenidos, el Banco Mundial podrá financiar otro período igual. "Este plan va al origen del problema, a la causa, y lo que se trata de establecer es un procedimiento, una acción para que después lo traslademos a otra región", enfatizó Ana Corbi, coordinadora general del Proyecto de Gestión de la Contaminación del BIRF.
El órgano ambiental provincial será el responsable de monitorear y verificar las etapas y los resultados obtenidos del plan, y facilitar el acceso a instrumentos financieros existentes.







