La hermana de Betty ya no tiene ni para pagar el teléfono
La situación económica de la familia de la maestra se deterioró notablemente. Hace un mes que tres de los cuatro hermanos de Argañaraz no trabajan y uno de sus sobrinos perdió el año escolar. "Todos dejamos nuestros empleos para buscarla". La familia no acepta que la mujer pueda estar muerta.
31 Agosto 2006 Seguir en 
"No sé qué voy a hacer cuándo llegue la cuenta de los teléfonos fijo y celular; porque desde hace un mes llamamos a todos lados intentando encontrar a Betty". Liliana Argañaraz, la hermana de Angela Beatriz Argañaraz, confesó que desde que desapareció la docente la situación económica y emocional de la familia se deterioró notablemente.
La mujer, que es propietaria de un quiosco, no concurre a su negocio desde el 31 de julio. "Además, tuve que sacar a mi hijo del colegio porque Betty me ayudaba con la cuota; ahora ya perdió el año", contó Argañaraz, visiblemente conmocionada, en diálogo con LA GACETA On Line.
La mujer admitió, además, que sus hermanos varones también abandonaron sus respectivos oficios -uno de ellos es electricista y el otro plomero- para dedicarse a los rastrillajes en busca del paradero de Betty.
"Dormidos dos o tres horas por noche porque lo único que nos interesa es encontrarla. A veces encuentro a mis hermanos, dos hombres grandes y rudos, llorando desconsoladamente al final del día, y no sé cómo hacer para seguir adelante", dijo.
Por otro lado, Argañaraz volvió a expresar su esperanza de que la docente "siga con vida", al tiempo que criticó la actuación policial y pidió respuestas del gobierno nacional y provincial.
"No acepto aún que mi hermana esté muerta. En mi corazón ella está viva. El día que aparezca su cuerpo, diremos que mi hermana ya no está sobre esta tierra y que está en el cielo. Pero aún no", expresó.
Nuestra familia está desesperada. Mi mamá llora todo el día y, aunque tratamos de protegerla de esto, somos impotentes. Nadie puede recordar los momentos lindos que vivimos con Betty, porque se cruzan por nuestra mente las peores imágenes", concluyó Argañaraz.
LA DOCENTE fue vista cuando bajó del ómnibus en la esquina de Lavalle y Alem. Allí abordó un remise Fiat Uno blanco.
"YA VOY" escribió en un mensaje de texto la docente, antes de desaparecer. Se lo envió a Susana Acosta y a Nélida Fernández. Supuestamente, Betty iba a pasar por el departamento de ellas a buscar un regalo que querían entregarle. Las sospechosas dijeron que nunca llegó.
UN REMISERO aseguró que llevó a la docente hasta la calle Catamarca primera cuadra en su Fiat Uno blanco. En el camino, aseguró que la mujer usó el celular para mandar un mensaje.
UNA VECINA de Catamarca 30 aseguró que vio a Susana Acosta el 31 de julio parada en la puerta del edificio mirando de un lado a otro, como esperando algo.
UN EMPLEADO de la cochera donde guardaban el auto las sospechosas dijo que el lunes 31 le llamó la atención porque cuando llegó a las 6 el vehículo ya no estaba. Aclaró que las mujeres solían buscarlo entre las 6.30 y las 7.
EL INFORME médico legal indicó que las detenidas presentaban moretones y signos de que podrían haber estado trabajando con una pala.
LA POLICIA secuestró el auto de las sospechosas, un Ford Orion azul, en el que se encontraron manchas de sangre en el asiento trasero y en el baúl.
EL JARDINERO que tienen las sospechosas en su casa de El Cadillal dijo que el miércoles siguiente a la desaparición de la docente las ex novicias lo buscaron en su casa para que hiciera canteros y algunas plantaciones. Aclaró que sólo él usó la pala en el jardín.
LA EX DIRECTORA Blanca Elena Galera declaró en la Justicia que fue atacada por Acosta y por Fernández el 5 de noviembre de 2001, cuando le dijo a Acosta que se desempeñaba de mala forma. Expresó que las sospechosas la empujaron y le pegaron una piña.
ACOSTA llegó tarde a trabajar el día en que desapareció la docente, a las 7.40, según declaró la recepcionista Stella Maris Amduni. Las compañeras dijeron que no se mostró muy preocupada por la ausencia de Argañaraz, quien debía asumir como directora ese día. Tampoco les dijo que esa mañana debía encontrarse con Betty.
LA VALIJA QUE llevó a su trabajo el 31 de julio Susana Acosta tenía manchas de sangre, según detectó la Policía.
EL DIA QUE DESAPARECIO Betty, Susana Acosta le preguntó al apoderado legal del colegio qué iba a hacer con la ocupación del cargo y se ofreció para ocuparlo.
LOS TESTIGOS dijeron que Betty había tenido una relación amorosa con un hombre casado. Esto fue desmentido por su ex pareja, Julio Navarro.
LOS VECINOS de la casa que tienen las detenidas en El Cadillal aseguraron que vieron a la docente varias veces allí y también a un hombre "alto y gordito" en un Fiat Uno blanco.
EN EL DEPARTAMENTO que tienen las imputadas la Policía halló varias manchas de sangre.
LAS SOSPECHOSAS cargaron GNC el día de la desaparición de Betty, a las 15, y al día siguiente a las 3. Normalmente, cargaban cada tres días.
La mujer, que es propietaria de un quiosco, no concurre a su negocio desde el 31 de julio. "Además, tuve que sacar a mi hijo del colegio porque Betty me ayudaba con la cuota; ahora ya perdió el año", contó Argañaraz, visiblemente conmocionada, en diálogo con LA GACETA On Line.
La mujer admitió, además, que sus hermanos varones también abandonaron sus respectivos oficios -uno de ellos es electricista y el otro plomero- para dedicarse a los rastrillajes en busca del paradero de Betty.
"Dormidos dos o tres horas por noche porque lo único que nos interesa es encontrarla. A veces encuentro a mis hermanos, dos hombres grandes y rudos, llorando desconsoladamente al final del día, y no sé cómo hacer para seguir adelante", dijo.
Por otro lado, Argañaraz volvió a expresar su esperanza de que la docente "siga con vida", al tiempo que criticó la actuación policial y pidió respuestas del gobierno nacional y provincial.
"No acepto aún que mi hermana esté muerta. En mi corazón ella está viva. El día que aparezca su cuerpo, diremos que mi hermana ya no está sobre esta tierra y que está en el cielo. Pero aún no", expresó.
Nuestra familia está desesperada. Mi mamá llora todo el día y, aunque tratamos de protegerla de esto, somos impotentes. Nadie puede recordar los momentos lindos que vivimos con Betty, porque se cruzan por nuestra mente las peores imágenes", concluyó Argañaraz.
LOS INDICIOS Y PRUEBAS
LA DOCENTE fue vista cuando bajó del ómnibus en la esquina de Lavalle y Alem. Allí abordó un remise Fiat Uno blanco.
"YA VOY" escribió en un mensaje de texto la docente, antes de desaparecer. Se lo envió a Susana Acosta y a Nélida Fernández. Supuestamente, Betty iba a pasar por el departamento de ellas a buscar un regalo que querían entregarle. Las sospechosas dijeron que nunca llegó.
UN REMISERO aseguró que llevó a la docente hasta la calle Catamarca primera cuadra en su Fiat Uno blanco. En el camino, aseguró que la mujer usó el celular para mandar un mensaje.
UNA VECINA de Catamarca 30 aseguró que vio a Susana Acosta el 31 de julio parada en la puerta del edificio mirando de un lado a otro, como esperando algo.
UN EMPLEADO de la cochera donde guardaban el auto las sospechosas dijo que el lunes 31 le llamó la atención porque cuando llegó a las 6 el vehículo ya no estaba. Aclaró que las mujeres solían buscarlo entre las 6.30 y las 7.
EL INFORME médico legal indicó que las detenidas presentaban moretones y signos de que podrían haber estado trabajando con una pala.
LA POLICIA secuestró el auto de las sospechosas, un Ford Orion azul, en el que se encontraron manchas de sangre en el asiento trasero y en el baúl.
EL JARDINERO que tienen las sospechosas en su casa de El Cadillal dijo que el miércoles siguiente a la desaparición de la docente las ex novicias lo buscaron en su casa para que hiciera canteros y algunas plantaciones. Aclaró que sólo él usó la pala en el jardín.
LA EX DIRECTORA Blanca Elena Galera declaró en la Justicia que fue atacada por Acosta y por Fernández el 5 de noviembre de 2001, cuando le dijo a Acosta que se desempeñaba de mala forma. Expresó que las sospechosas la empujaron y le pegaron una piña.
ACOSTA llegó tarde a trabajar el día en que desapareció la docente, a las 7.40, según declaró la recepcionista Stella Maris Amduni. Las compañeras dijeron que no se mostró muy preocupada por la ausencia de Argañaraz, quien debía asumir como directora ese día. Tampoco les dijo que esa mañana debía encontrarse con Betty.
LA VALIJA QUE llevó a su trabajo el 31 de julio Susana Acosta tenía manchas de sangre, según detectó la Policía.
EL DIA QUE DESAPARECIO Betty, Susana Acosta le preguntó al apoderado legal del colegio qué iba a hacer con la ocupación del cargo y se ofreció para ocuparlo.
LOS TESTIGOS dijeron que Betty había tenido una relación amorosa con un hombre casado. Esto fue desmentido por su ex pareja, Julio Navarro.
LOS VECINOS de la casa que tienen las detenidas en El Cadillal aseguraron que vieron a la docente varias veces allí y también a un hombre "alto y gordito" en un Fiat Uno blanco.
EN EL DEPARTAMENTO que tienen las imputadas la Policía halló varias manchas de sangre.
LAS SOSPECHOSAS cargaron GNC el día de la desaparición de Betty, a las 15, y al día siguiente a las 3. Normalmente, cargaban cada tres días.







