Un terreno perfecto para ocultar cualquier cosa

Junto al camino de Sirga, al suroeste de la capital, se extiende un enorme campo, en el que los vecinos creen que habría que buscar. Un hombre dijo que le ordenaron limpiar una casa de la familia Fernández, que está abandonada.

CERRADA. La vivienda de calle Universo 960 se halla abandonada. LA GACETA / FRANCO VERA
CERRADA. La vivienda de calle Universo 960 se halla abandonada. LA GACETA / FRANCO VERA
31 Agosto 2006
Se llama Luis y dice ser la persona que el martes 1 de agosto limpió el departamento de Nélida Fernández y Susana Acosta, las dos detenidas por la desaparición de Angela Beatriz Argañaraz. Esto fue lo que le contó a su novia, quien a su vez se lo relató a LA GACETA. Pero, además, dio un dato que puede ser importante para los investigadores. Dijo que, además de limpiar el departamento de calle Catamarca 30, lo llevaron a una casa en calle Universo 960, en el barrio Marti Coll, que también debió asear en profundidad. “Me hicieron usar hasta cal”, le dijo a su novia. Luis, hoy está en Salta, aterrorizado. “En esa casa había manchas rojas por todos lados. Cuando después vi que estaba desaparecida una maestra, y que sospechaban de estas dos mujeres, dije: me voy”, le confesó desde esa provincia a su compañera.
Luis trabaja de portero en un complejo habitacional cercano al barrio Marti Coll. Allí fue contactado, dijo, para realizar la limpieza. Cuando personal de la Policía Científica realizó pericias en el departamento de las imputadas, se sorprendió por el rigor del aseo. La casa del barrio Marti Coll pertenece a la familia de Fernández y fue allanada el viernes 11 de agosto. La vivienda está abandonada desde hace años y en su interior los policías no encontraron nada que sirviera para la investigación. Pero allí no concurrió el personal de la Policía Científica, por lo que no se utilizó el reactivo Luminol, con el que se descubrieron las manchas de sangre humana en el departamento y en el auto de Acosta y Fernández. Ayer, en la Justicia, se analizaba la posibilidad de pedir un nuevo allanamiento de la casa, aunque ya haya pasado un mes de la desaparición de la docente.

“Ya era tarde”
Algunos de los vecinos consultados por LA GACETA admitieron, tras pedir que no se publiquen sus apellidos, que en las primeras horas del 1 de agosto llegaron personas a la vivienda y en el interior escucharon movimientos extraños. “Vinieron en un auto blanco. No sabemos qué hicieron, pero ya era tarde. A mí me sorprendió, porque ahí nunca hay nadie, pero, como abrieron con una llave, pensé que serían los dueños”, dijo Antonio. Gustavo agregó: “empezamos a preocuparnos cuando allanaron la casa y nos acordábamos de lo que habíamos visto aquella noche”. Pero los vecinos, además, recordaron que, efectivamente, el martes 1 de agosto, por la tarde, un hombre acudió a limpiar. “Siempre lo hacía una mujer. No sé por qué en aquel momento llegó un hombre. Trabajó como tres horas”, relató Myriam.
La casa está ubicada a pocas cuadras del barrio San Martín, donde reside Luis Fernández, hermano de Nélida, a quien algunos vecinos vieron el 31 de julio llegar con su sobrina -hija de la detenida- y salir ese mismo día en horas de la noche. La residencia del barrio San Martín también fue allanada, y allí se secuestró un revólver calibre 32.
Entre el barrio San Martín y el Marti Coll hay un enorme terreno que separa Yerba Buena de El Manantial. Hacia el sur, se extiende a lo largo del camino de Sirga, que une la avenida Alfredo Guzmán con la Silvano Bores. La zona está poblada de árboles y de tártagos y está repleta de pozos ciegos, algunos de ellos con tapas de cemento rotas, que no permiten ver el interior. Además el sector es utilizado, denunciaron en la zona, por cirujas y vecinos que arrojan gran cantidad de basura.
Allí, el 29 de enero de 2003, se encontró el cuerpo de Jorge Daniel Giménez, de 10 años, a quien su cuñado, Pedro Martínez, de 19, había asesinado a raíz de una pelea con su concubina. Entonces, los policías tardaron 17 días en encontrar el cuerpo, que estaba semienterrado en medio de la vegetación. Claro que para eso contaron con la confesión de Martínez, ya que antes no habían buscado en ese lugar.

Difícil de hallar
Los vecinos del Marti Coll afirman que, si arrojaran un cuerpo, o partes de este, en ese lugar, sería muy difícil que fueran encontrados. Hasta el momento, la Policía no rastrilló la zona. La búsqueda está centrada en la zona de El Cadillal, donde las imputadas tienen una casa de fin de semana. Allí incluso se trabaja con perros adiestrados en búsqueda de personas.
La fiscal Adriana Giannoni, basada en distintos testimonios, sostiene que las acusadas podrían haber sacado el cuerpo de la docente  del departamento poco después de la 1 del 31, ya que antes hay mucho movimiento. Se sabe a qué hora regresaron. A las 3 cargaron GNC en calle San Juan al 1.100, donde fueron vistas con la hija de Fernández, a quien ya habían buscado de la casa de su hermano, en barrio San Martín. Los investigadores, en consecuencia, analizan que las ex novicias estuvieron dos horas fuera del departamento. En el descampado -coincidieron varios vecinos- puede haber muchas pistas que conduzcan a Betty.

QUIEN ES QUIEN EN LA CAUSA

• Beatriz Argañaraz. Tiene 45 años. El día posterior a su desaparición iba a asumir como directora del colegio Padre Roque Correa.

• Susana del Carmen Acosta. Tiene 44 años. Es compañera de Argañaraz en el colegio. Está detenida en la Comisaría de La Mujer.

• Nélida del Valle Fernández. Tiene 48 años. Es empleada de la Municipalidad de Las Talitas. Vive con Acosta. Está presa en la cárcel de mujeres.

• Julio César Navarro. Tiene 43 años. Es artista plástico y actor. Fue pareja de Betty. Convive con ella en una casa de El Manantial.

• Luis Fernández. Es hermano de Nélida. La Justicia allanó tres domicilios que le pertenecen. Aún no le permitieron declarar.

•Liliana Argañaraz.Es hermana de Betty. Se convirtió en la vocera de la familia. Realiza un rastrillaje paralelo al de la Policía para buscar a Beatriz.