11 Septiembre 2002 Seguir en 
Confía en que el país -a pesar de haber perdido el 25% de su riqueza desde el segundo semestre de 1998-, en caso de que se reconstituyan sus instituciones, puede salir muy rápidamente de esta grave crisis. Sin embargo, Abel Viglione, economista senior de FIEL, considera que la gestión de Eduardo Duhalde, en lugar de hacer lo que le corresponde como gobierno de transición, "se empeña en crear una bomba de tiempo para 2003, porque lo único que hace es tirar los vencimientos para el año próximo". De tal forma, estima el experto que el próximo presidente "volará por los aires, debido a los problemas explosivos que tendrá en sus manos".
Viglione destaca que, entre otros graves asuntos, se están generando bonos de deuda por el compromiso del Gobierno originado por la quita del 13%; por la pesificación asimétrica de $ 1,40 a $ 1; por el ajuste de los pasivos de los bancos por la cláusula del CER y los activos que no se ajustan, y por el pago de los fallos de los amparos que pagó el sistema financiero a tipo de cambio libre.
"Al gobierno de transición se lo eligió para solucionar problemas y, por el contrario, los crea", afirma.
El director de Evaluadora Latinoamericana indica que entre los conflictos que debe solucionar Duhalde figura el generado por el ajuste de las tarifas de los servicios públicos. En este aspecto considera que tendría que buscarse una alternativa que perjudique mínimamente a quienes tienen menores niveles de ingresos. Plantea, por ejemplo, que quienes pagan el básico de teléfono tengan tan sólo un 5% de incremento, mientras que aquellos que consumen miles de llamadas paguen una proporción mucho mayor.
"Vivir con lo nuestro"
El economista de FIEL, que disertó anoche en el Centro Cultural de la UNT, estima que de acuerdo con las decisiones políticas y económicas que se están tomando, "vivir con lo nuestro podría significar que dejemos de pagarles hasta a los organismos internacionales".
Ese hecho, según Viglione, traería dos consecuencias: 1) que Latinoamérica insulte a la hermana Argentina por encarecer la tasa de crédito de los organismos multilaterales (nuestro país tiene más del 30% de la cartera total de créditos del BID, y otro porcentaje importante del Banco Mundial); 2) la firme posibilidad de entrar en una trilogía del terror; es decir, de los expulsados del FMI. Por ahora es Sudán, en octubre será Liberia, y después podría ser la Argentina.
"En ese sistema de vivir con lo nuestro, tendremos una caída mayor en el nivel de riqueza y, por ende, de destrucción del empleo", advierte el economista.
Observa que si bien la globalización, por razones discutibles, pudo haber perjudicado a la Argentina, "es preferible no sacar los pies del plato con los organismos de crédito y negociar cuanto antes con los acreedores privados para negociar la deuda y ver de cuánto es la quita". "No me animaría a vivir con lo nuestro, porque la sociedad es la que más va a sufrir, y la actualidad es una muestra de ello. Caen los ingresos, suben los precios, y no hay crédito de ningún tipo. Todo eso se acrecentará en el futuro si nos seguimos aislando", dice.
Utilidades que no rinden
Viglione considera que de las economías regionales los más beneficiados son los sectores agropecuarios, y por dos efectos: tasa de devaluación y por los nuevos precios internacionales. Estos precios, que no se vieron en los primeros meses del año, surgieron en los últimos 40 días. Pero, aclara que los beneficiados venden para vivir, para pagar impuestos y para comprar insumos, porque no saben qué hacer si generan pesos o dólares, por desconfianza en los bancos. "Así, el beneficio no genera depósitos, que son los que generan oferta de crédito".
Viglione destaca que, entre otros graves asuntos, se están generando bonos de deuda por el compromiso del Gobierno originado por la quita del 13%; por la pesificación asimétrica de $ 1,40 a $ 1; por el ajuste de los pasivos de los bancos por la cláusula del CER y los activos que no se ajustan, y por el pago de los fallos de los amparos que pagó el sistema financiero a tipo de cambio libre.
"Al gobierno de transición se lo eligió para solucionar problemas y, por el contrario, los crea", afirma.
El director de Evaluadora Latinoamericana indica que entre los conflictos que debe solucionar Duhalde figura el generado por el ajuste de las tarifas de los servicios públicos. En este aspecto considera que tendría que buscarse una alternativa que perjudique mínimamente a quienes tienen menores niveles de ingresos. Plantea, por ejemplo, que quienes pagan el básico de teléfono tengan tan sólo un 5% de incremento, mientras que aquellos que consumen miles de llamadas paguen una proporción mucho mayor.
"Vivir con lo nuestro"
El economista de FIEL, que disertó anoche en el Centro Cultural de la UNT, estima que de acuerdo con las decisiones políticas y económicas que se están tomando, "vivir con lo nuestro podría significar que dejemos de pagarles hasta a los organismos internacionales".
Ese hecho, según Viglione, traería dos consecuencias: 1) que Latinoamérica insulte a la hermana Argentina por encarecer la tasa de crédito de los organismos multilaterales (nuestro país tiene más del 30% de la cartera total de créditos del BID, y otro porcentaje importante del Banco Mundial); 2) la firme posibilidad de entrar en una trilogía del terror; es decir, de los expulsados del FMI. Por ahora es Sudán, en octubre será Liberia, y después podría ser la Argentina.
"En ese sistema de vivir con lo nuestro, tendremos una caída mayor en el nivel de riqueza y, por ende, de destrucción del empleo", advierte el economista.
Observa que si bien la globalización, por razones discutibles, pudo haber perjudicado a la Argentina, "es preferible no sacar los pies del plato con los organismos de crédito y negociar cuanto antes con los acreedores privados para negociar la deuda y ver de cuánto es la quita". "No me animaría a vivir con lo nuestro, porque la sociedad es la que más va a sufrir, y la actualidad es una muestra de ello. Caen los ingresos, suben los precios, y no hay crédito de ningún tipo. Todo eso se acrecentará en el futuro si nos seguimos aislando", dice.
Utilidades que no rinden
Viglione considera que de las economías regionales los más beneficiados son los sectores agropecuarios, y por dos efectos: tasa de devaluación y por los nuevos precios internacionales. Estos precios, que no se vieron en los primeros meses del año, surgieron en los últimos 40 días. Pero, aclara que los beneficiados venden para vivir, para pagar impuestos y para comprar insumos, porque no saben qué hacer si generan pesos o dólares, por desconfianza en los bancos. "Así, el beneficio no genera depósitos, que son los que generan oferta de crédito".







