10 Septiembre 2002 Seguir en 
CONCEPCION.- Dos hombres armados asaltaron un comercio de Alberdi y se alzaron con más de $ 45.000. El audaz operativo duró menos de 5 minutos y ocurrió en la tarde del sábado en el autoservice "San Martín", de propiedad de Rolando Roldán, ubicado en San Martín y 9 de Julio de esa ciudad.
El local estaba cerrado, pero algunos parientes del dueño estaban en la casa de al lado. Allí se encontraban su madre, Estela Roldán; un yerno de esta mujer y el sobrino, Julio Lezcano. Rolando y su esposa se encontraban en su vivienda particular del barrio Cristo Rey. Julio, según la Policía, intentó salir para sacar un medicamento de la camioneta que estaba estacionada frente al comercio, cuando irrumpieron dos hombres a mano armada; uno de ellos encapuchado y otro con el rostro descubierto.
"Entraron con mucha violencia, redujeron a la señora y a los hombres los hicieron tirar al suelo; después los maniataron con cinta adhesiva. La señora Roldán se lesionó en las rodillas al caer al suelo luego de ser empujada por los delincuentes", dijo una fuente policial.
Uno de los ladrones permaneció apuntando con su arma a las víctimas. El otro se dirigió directamente a un placard en el que estaba el dinero y sacó más de $45.000 en bonos, Lecop y efectivo. Luego escaparon en un auto.
Una terrible sensación
Lezcano fue el primero en liberarse de las ataduras, y desató a sus parientes. Los asaltantes estaban perfectamente al tanto del movimiento de la familia y del lugar en que guardaba el dinero.
"Estoy espantado con lo sucedido. Lo que vivieron mi madre y mis otros parientes fue terrible, y todavía no pueden salir del shock que les produjo el ataque. Yo prefiero no brindar ningún detalle de este drama por cuestiones de seguridad. Quedé muy mal, y hasta estoy pensando en cerrar este local", dijo Rolando Roldán a LA GACETA. El comerciante afirma que es el segundo asalto que sufre en cinco años, aunque asegura que, en el primero, las pérdidas no fueron importantes.
El atraco replanteó en Alberdi los problemas de seguridad a causa del incremento de los casos de robos y asaltos, y la falta de personal y móviles que padece la comisaría. La dependencia dispone de una sola camioneta Ford modelo 83 en precarias condiciones. "Pese a algunas dificultades, trabajamos y se cumple con la sociedad. El asalto va a esclarecerse. En otros casos secuestramos más de 35 bicicletas, electrodomésticos, bolsas de abonos por el monto de $4.500 y herbicidas", comentó el comisario José Suárez, segundo jefe de la comisaría de Alberdi. (C)
El local estaba cerrado, pero algunos parientes del dueño estaban en la casa de al lado. Allí se encontraban su madre, Estela Roldán; un yerno de esta mujer y el sobrino, Julio Lezcano. Rolando y su esposa se encontraban en su vivienda particular del barrio Cristo Rey. Julio, según la Policía, intentó salir para sacar un medicamento de la camioneta que estaba estacionada frente al comercio, cuando irrumpieron dos hombres a mano armada; uno de ellos encapuchado y otro con el rostro descubierto.
"Entraron con mucha violencia, redujeron a la señora y a los hombres los hicieron tirar al suelo; después los maniataron con cinta adhesiva. La señora Roldán se lesionó en las rodillas al caer al suelo luego de ser empujada por los delincuentes", dijo una fuente policial.
Uno de los ladrones permaneció apuntando con su arma a las víctimas. El otro se dirigió directamente a un placard en el que estaba el dinero y sacó más de $45.000 en bonos, Lecop y efectivo. Luego escaparon en un auto.
Una terrible sensación
Lezcano fue el primero en liberarse de las ataduras, y desató a sus parientes. Los asaltantes estaban perfectamente al tanto del movimiento de la familia y del lugar en que guardaba el dinero.
"Estoy espantado con lo sucedido. Lo que vivieron mi madre y mis otros parientes fue terrible, y todavía no pueden salir del shock que les produjo el ataque. Yo prefiero no brindar ningún detalle de este drama por cuestiones de seguridad. Quedé muy mal, y hasta estoy pensando en cerrar este local", dijo Rolando Roldán a LA GACETA. El comerciante afirma que es el segundo asalto que sufre en cinco años, aunque asegura que, en el primero, las pérdidas no fueron importantes.
El atraco replanteó en Alberdi los problemas de seguridad a causa del incremento de los casos de robos y asaltos, y la falta de personal y móviles que padece la comisaría. La dependencia dispone de una sola camioneta Ford modelo 83 en precarias condiciones. "Pese a algunas dificultades, trabajamos y se cumple con la sociedad. El asalto va a esclarecerse. En otros casos secuestramos más de 35 bicicletas, electrodomésticos, bolsas de abonos por el monto de $4.500 y herbicidas", comentó el comisario José Suárez, segundo jefe de la comisaría de Alberdi. (C)







