10 Septiembre 2002 Seguir en 
La convulsionada realidad política de Tucumán sigue generando el retraso de los ascensos y retiros de la Policía. Esto causa malestar en los cuadros intermedios y superiores de la fuerza, que sienten que sus derechos continúan siendo relegados.
En el Poder Ejecutivo ya está el informe que elevó la Junta de Clasificaciones de la Policía, y que fue consensuado luego entre la cúpula y la Subsecretaría de Seguridad. Son alrededor de 300 los policías que figuran en la lista para pasar a retiro. La edad o el cumplimiento de los años de servicio son los que determinaron su inclusión en la nómina. Entre ellos, figuraría el jefe de la institución, comisario general Luis Valdiviezo, según trascendió.
Los oficiales y suboficiales en condiciones de ascender rondan los 400. El subsecretario de Seguridad, Julio Díaz, comentó que se hicieron gestiones ante la ANSES para que en los 30 días posteriores al pase a retiro los policías empiecen a cobrar la jubilación, evitando así las demoras que suelen darse todos los años.
Un problema que plantean los retiros, explicó Díaz, es que esas vacantes deberían cubrirse inmediatamente para no continuar con la caída del número de policías, actualmente en unos 4.700 efectivos. Hay 80 oficiales egresados de la Escuela de Policía esperando nombramientos, y otros 50 egresarán en dos meses. Con ellos se cubriría parte de los cargos de oficiales que quedan libres, y posiblemente se hagan contrataciones para escalafones inferiores, según se supo.
Para que la renovación se produzca, dijo Díaz, habrá que esperar que se normalice la situación en el PE y que el Ministerio de Gobierno disponga los cambios. Para ello hace falta que el gobernador Julio Miranda firme los decretos que ya estarían sobre su escritorio. Luego la Policía deberá reestructurarse para acomodar en sus funciones a quienes hayan ascendido y reemplazar a los que pasaron a retiro.
En el Poder Ejecutivo ya está el informe que elevó la Junta de Clasificaciones de la Policía, y que fue consensuado luego entre la cúpula y la Subsecretaría de Seguridad. Son alrededor de 300 los policías que figuran en la lista para pasar a retiro. La edad o el cumplimiento de los años de servicio son los que determinaron su inclusión en la nómina. Entre ellos, figuraría el jefe de la institución, comisario general Luis Valdiviezo, según trascendió.
Los oficiales y suboficiales en condiciones de ascender rondan los 400. El subsecretario de Seguridad, Julio Díaz, comentó que se hicieron gestiones ante la ANSES para que en los 30 días posteriores al pase a retiro los policías empiecen a cobrar la jubilación, evitando así las demoras que suelen darse todos los años.
Un problema que plantean los retiros, explicó Díaz, es que esas vacantes deberían cubrirse inmediatamente para no continuar con la caída del número de policías, actualmente en unos 4.700 efectivos. Hay 80 oficiales egresados de la Escuela de Policía esperando nombramientos, y otros 50 egresarán en dos meses. Con ellos se cubriría parte de los cargos de oficiales que quedan libres, y posiblemente se hagan contrataciones para escalafones inferiores, según se supo.
Para que la renovación se produzca, dijo Díaz, habrá que esperar que se normalice la situación en el PE y que el Ministerio de Gobierno disponga los cambios. Para ello hace falta que el gobernador Julio Miranda firme los decretos que ya estarían sobre su escritorio. Luego la Policía deberá reestructurarse para acomodar en sus funciones a quienes hayan ascendido y reemplazar a los que pasaron a retiro.







