Cuatro personas murieron en un choque en la ruta 303

El automóvil de las víctimas se incrustó contra un carro. Iban a comprar cerveza y aparentemente no advirtieron la presencia del tractor.

FUERTE IMPACTO. El estado en que quedó el automóvil demuestra la violencia del choque.
FUERTE IMPACTO. El estado en que quedó el automóvil demuestra la violencia del choque.
10 Septiembre 2002
La zafra tucumana se cobró un nuevo tributo de sangre en la madrugada de ayer, cuando cuatro personas murieron tras chocar su auto contra la parte trasera de un carro cañero en la ruta 303, a pocos kilómetros de la localidad de Delfín Gallo.
El auto Daewo Cielo que conducía Alberto Gerardo Roelants quedó destrozado, y sus cuatro ocupantes fallecieron. Roelants, de 46 años, un ex camionero de Escobar (provincia de Buenos Aires), iba acompañado por Cristian Alejandro Rojas, de 26 años; Mario Esteban Luna, de 22 (ambos vecinos de Delfín Gallo) y por Franco Daniel Sosa, un adolescente de 15 años, domiciliado en Lastenia.
Según contaron los vecinos, los jóvenes habrían estado festejando el cumpleaños de Luna (cumplía 23 años ayer) y se subieron al auto de Roelants para ir a comprar cerveza. "Mario decía ?si todavía estoy vivo, mañana voy a tener 23 años?. Como si supiera que no iba a llegar al final del día", contó compungido un vecino. El accidente se produjo a la 0.15, en el kilómetro 15 de la ruta, cuando el auto se incrustó en la parte trasera del último de los cuatro carros cañeros que tiraba el tractor conducido por Marcelo Martín Moya. Poco antes del accidente, Roelants, Luna, Rojas y Sosa habían estado comiendo pizza en un almacén ubicado frente al arco de entrada de Delfín Gallo. El propietario del negocio descartó que hubieran estado alcoholizados. "Yo cerré a las 11.30, y hasta entonces, habían tomado una sola botella de vino", indicó el hombre.

Secuestro de los vehículos
Roelants, Rojas y Luna murieron en el acto. Sosa, en tanto, fue trasladado al hospital Padilla, donde falleció poco después a causa de las gravísimas heridas que sufrió. Moya permaneció demorado en la comisaría de la Banda del Río Salí, pero fue liberado al mediodía. El auto y el tractor quedaron secuestrados en la comisaría de Delfín Gallo, pero los carros permanecían hasta ayer en el lugar del accidente, a un costado de la ruta. La causa está en manos de la Fiscalía VII, a cargo de Gustavo Estofán, y en las actuaciones participaron el oficial Rubén Figueroa y el comisario Víctor Alcaraz, de la comisaría de Banda del Río Salí.

Problemas con el sepelio
Luna trabajaba haciendo changas en la Banda del Río Salí y en Tafí Viejo. Era el único hijo varón, y vivía con su madre y con su abuela (su hermana vive en Buenos Aires). "La madre está destrozada. Cuando trajeron el cuerpo no la podíamos calmar", relataron los tíos del joven. Natalia Soria, hermana de Cristian Rojas, relató que el joven de 26 años era el mayor de seis hermanos, y que tampoco tenía trabajo fijo. "Hace dos meses renunció a la obra social, y ahora no sabemos cómo hacer con el servicio de sepelio", se lamentó.

Durante la zafra siempre hay tragedias
La ruta 303, donde ocurrió el accidente que costó la vida de cuatro personas, es una vía muy transitada. Se halla en buen estado pero su ancho es insuficiente para la gran cantidad de camiones con acoplado y tractores con rastras cañeras que circulan día y noche en esta época.
En Tucumán, agosto y setiembre suelen ser meses en que se registran numerosos accidentes de ruta. El intenso tránsito de vehículos pesados que se desata a partir del inicio de la zafra (y que se superpone con los últimos días de la cosecha del citrus) hace que muchas de las rutas tucumanas sean trampas mortales para peatones, automovilistas y hasta para los conductores de tractores y camiones. Hace poco más de un año, el concejal radical Guido García encontró la muerte en la ruta 301, al chocar con su auto contra un camión con acoplado. El accidente se produjo el 5 de agosto. Casi exactamente en la misma fecha, pero dos años antes (2 de agosto de 1999), murió el legislador electo Regino "Nito" Racedo, quien unos días antes había sufrido un accidente sobre la misma ruta, continuación de la 38.
En octubre del año pasado, dos personas fallecieron al chocar un camión contra una rastra en Bajo Grande, sobre la ruta 9, a menos de un kilómetro del lugar donde, unos días antes, 12 obreros habían muerto en otra tragedia.
Las autoridades no se ponen de acuerdo en cuanto al total de los accidentes de tránsito en el país. En mayo de 2001, el Ministerio de Justicia de la Nación aseguraba que durante 2000 fueron 163 los fallecimientos en Tucumán (4.316 en todo el país).

Diferencias de cifras
Mientras tanto, el Instituto de Seguridad y Educación Vial asegura que fueron 600 las víctimas mortales en nuestra provincia. La diferencia en los cálculos, explicaba en ese entonces el fallecido Jorge Rosich, ex subdirector de Tránsito de la Municipalidad, radica en que en este último estudio se incluye la mortalidad no inmediata (la que ocurre después de las cinco horas del accidente).

Tamaño texto
Comentarios